Los más pequeños disfrutaron de los regalos que les dejaron los Reyes
07 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Llegó el momento más esperado del año por los más pequeños. Ese día en que lo único que hacen es abrir paquetes uno detrás de otro, sin apenas tiempo para detenerse a mirar qué contiene cada caja. Se despertaron más temprano que nunca, algunos incluso cuando no había amanecido, para ver que les habían dejado Sus Majestades. Uno a uno fueron desembalando los regalos que Melchor, Gaspar y Baltasar habían dejado para ellos en casa de sus abuelos, primos o tíos, y cuando lo único que restaba era salir a la calle a estrenarlos, el tiempo lo impidió. Tuvo que ser por la tarde cuando el cielo dio una tregua para salir a pasear las nuevas bicicletas, los últimos modelos de carritos o a las estrellas de estas Navidades, las muñecas Monster High.
Pablo, Miguel y Juanma hicieron de la plaza de España un velódromo de competición para poner a prueba los patinetes que acababan de recibir. «De momento no corre mucho, pero cuando lo use un poco ya irá más rápido», decía ayer uno de ellos mientras no apartaba ojo de la bicicleta. Más bicicletas pero en la plaza de María Pita, donde también había un circuito, pero está vez con obstáculos, los restos de la carpa DiverNavidades. Y aunque cada año hay juguetes estrella, hay otros que no pasan de moda. Cayetana preparaba la comida de sus mellizos, mientras los mayores intentaban que se sentara a la mesa. Más avanzada la tarde, algunos centros comerciales se llenaron de pequeños que querían compartir con sus amigos los nuevos juguetes. Ahora hay que esperar un año para la próxima lluvia de regalos.