Es coruñés, lleva tiempo sin jugar en casa y está deseoso por regresar a Riazor. Sin embargo, una lesión se ha interpuesto en su camino de vuelta al campo municipal de A Coruña. Julio Álvarez sufre una rotura del tabique nasal que, a día de hoy, lo convierte en duda de cara al compromiso que disputarán el Deportivo y el Numancia el próximo sábado, a partir de las 18 horas, en Riazor.
El centrocampista de Sada se produjo esta rotura el pasado fin de semana durante los primeros minutos del encuentro que disputó el Numancia frente al Cartagena. Así, sin saber el alcance del percance tras chocar con Dimas, el coruñés compitió durante algo más de una hora.
Pero eso no es impedimento para que el centrocampista rojillo quiera jugar el sábado. Ayer estuvo visitando a un especialista y desde hoy es posible que se ejercite con una máscara protectora. «Para mí, jugar en Riazor es una ilusión. Faltan varios días y, si el míster lo considera oportuno, espero tener la oportunidad de actuar en casa, con mi familia, mis amigos... Si no me duele, confío en no tener problema para poder jugar», expresó el jugador.
Ese mensaje ya se lo transmitió ayer al cuerpo técnico que, junto al equipo médico, estudiará los inconvenientes que puede tener utilizar al sadense en esas condiciones antes de tomar una decisión definitiva.
En caso de, finalmente, ser baja, la de Julio Álvarez no sería la única que presente el Numancia en Riazor, ya que su entrenador no podrá contar con Natalio, Cabrera y Del Pino, mientras hay dudas con Malón y Díaz de Cerio.