«Todo el mundo está invitado a venir y participar en la institución»

La Voz

A CORUÑA

Solo alguien como José Vicente Martínez Rico podía haber ideado y dado forma a un proyecto de las características del Hogar de Sor Eusebia. Derrocha bondad y humanidad en el trato cercano y, después de 25 años de continuo esfuerzo, sigue convencido de que todavía tiene mucho que hacer.

-Felicidades por el aniversario. ¿Pensaba hace 25 años llegar a celebrar esta efeméride?

-La verdad es que no. Teníamos intenciones más modestas. Pero es un placer haber llegado hasta aquí, gracias a los socios, a los Hermanos Misioneros de los Hermanos Pobres, a los trabajadores y tantas personas que han colaborado... ¡Y lo que falta todavía por hacer!

-¿Cómo se mantiene el Hogar?

-En los últimos años se han portado muy bien con nosotros las Administraciones Públicas. Pero nuestra base está en los socios, aquellos que pagan una cuota, por muy pequeña que sea, porque creen en lo que hacemos y quieren ayudar a los más necesitados. Nuestras puertas están abiertas, todo el mundo está invitado a participar en el Hogar, pueden venir a verlo y a vivirlo. Damos la oportunidad a todo el que quiera de comprobar a qué se destina su dinero. Y a aquellos que no nos conozcan, que vengan a ver lo que hacemos.

-Dice que no hay cuota pequeña.

-¡Todo ayuda, por muy insignificante que pueda parecernos una cantidad de dinero! Si supieras los sacrificios que vemos. Gente que aparta cinco euros de su pensión -que no le llega ni para vivir- para dárselos al Hogar. Eso tiene muchísimo mérito y hay que agradecerlo. Hay gente muy buena.

-¿Y cómo pueden conseguirse más socios?

-La verdad es que no lo sé. Soy empresario, siempre me he dedicado a la venta. Pero paradójicamente, en el Hogar no sé hacer márketing, no soy capaz. Hago lo que puedo para llevarlo adelante, pero claro que me gustaría que fuese más conocido y que se hablase más de lo que aquí se hace.

-¿Cómo encaran los próximos 25 años?

-Hay muchas cosas que hacer. Hemos comprado un monte pegado al Hogar. Tenemos la ilusión de poner en marcha allí un proyecto que está en mente, pero no del todo definido.

-Me temo que no va a contarme mucho más al respecto.

-Cada cosa a su tiempo (ríe). Queremos desarrollar más talleres, terapias ocupacionales... Tenemos todo el sótano dedicado a ello. Y el huerto, que nos está dando grandes alegrías.

-Pues que tengan suerte.

-Seguro que la tendremos. Esta ciudad está llena de gente caritativa. Yo he podido comprobarlo en todos estos años, y ya son 25.