1 Se llama Yolanda y de segundo apellido Dorda, que es con el que firma sus obras. Nació de forma anecdótica en Cataluña pero a los 3 años ya jugaba por Labañou. Estudió en las Esclavas y en el colegio le dijeron aquello de «qué bien pinta esta niña». Estudió escultura en la escuela de Artes y Oficios Pablo Picasso y vivió y se formó en Londres durante una larga etapa. Hace 15 años colgó por primera sus cuadros en la cafetería La Hacienda de la plaza de Vigo. «Después recorrí el café de Macondo, El Taller de Carolo, el Chapa... Todos», recuerda. Poco a poco sus cuadros empezaron a poblar paredes más nobles, las de Diputación, Ayuntamiento, Real Academia de Bellas Artes... Ahora, a sus 37 años, la que muchos consideran una de las grandes esperanzas blancas del arte coruñés decidió dar el salto y el próximo martes se instalará en Brooklyn, Nueva York. «Por el momento voy a buscar un estudio y a ubicarme allí. Volveré y después regresaré a Estados Unidos para aprender, ver, coger experiencias, exponer...», comenta poco antes de la inauguración de su última exposición en A Coruña hasta que vuelva de hacer las Américas. El título genérico de la muestra es Escenas costumbristas y puede verse hasta el 13 de diciembre en la galería Monty4arte de la calle Montroig. Para la puesta de largo contó como padrino con el veterano Alfonso Abelenda. «Para mí la pintura es todo», dice Yolanda, que cambiará su estudio en la calle del Tren por Brooklyn.
La supercalabaza
2 A setas y calabazas gigantes siempre hay quien gane. Sigue llegando y llamando gente a nuestra redacción para dar cuenta de ejemplares imponentes. El último fue Ricardo Espiñeira, barbero en Teixeiro, quien muestra orgulloso el calabazón que cultivó en la huerta. En las últimas horas también se acercaron por La Voz un padre y un hijo con una superseta. Se la mostraré en los próximos días.
Fin de semana en coche
3 A Joaquín Prieto López le encantaría poder llevar a su madre a Cuba y «recorrer con ella las calles de La Habana, donde vivió su padre, mi abuelo», comentó poco después de recibir un premio especial, un Audi A1 con el que podrá viajar un fin de semana con todos los gastos pagados. Por el momento lo de cruzar el charco tendrá que esperar. Joaquín ganó el concurso que puso en marcha a través de su web el concesionario Audi, Arrojo.