«Mi color preferido es el verde», dice Cecilia Carrillo Rubio (Madrid, 1980), y no es una pose. Ya lo era antes de que decidiera embarcarse en el proyecto de Juan López de Uralde y encabezar la lista al Congreso por A Coruña de Equo.
-¿A qué se dedica?
-Ahora mismo, estoy en paro. Estudié técnico superior de proyectos y dirección de obras de decoración en la Pablo Picasso.
-¿Cómo entró en Equo?
-Ya era de Greenpeace. Me enteré por Internet, cuando personas de grupos ecologistas y de derechos humanos empezaron a movilizarse con la idea de cambiar las cosas, la política, de hacer un proyecto verde con el que, a diferencia de Europa, no cuenta España. Somos la primera opción real de que un grupo verde acceda al Parlamento y lo ideal sería llegar al 20 % del voto verde que tiene Alemania, que tanto ejemplo económico es para todo el mundo. Participé en el 15-M y veo necesaria una regeneración democrática.
-¿Cómo afronta la campaña un partido como el suyo?
-Nos ha quitado mucho tiempo la recogida de avales, pero nos ha implicado aún más. No pedimos créditos a bancos, nos financiamos con donaciones.
-¿Cómo es su campaña?
-De mucho trabajo en redes sociales, cara a cara, nada que ver con la opulencia de los partidos grandes. Somos ciudadanos, no estamos en una burbuja.
-Su «nicho» es la juventud, la más desmovilizada.
-Bueno, hay gente de todos los perfiles, que ha militado en otros partidos, en grupos ecologistas, feministas... Ese popurrí de la sociedad que comparte una idea: cambiar el modelo productivo. Que los jóvenes sean los que menos votan nos impulsa a seguir, ha sido el bipartidismo el que ha provocado el hastío. Hay que hacer llegar a esa gente descontenta que es posible cambiar las cosas y el sistema para que dar un voto no sea entregar un cheque en blanco para cuatro años.
-¿Qué proponen contra el primer problema, el paro?
-La crisis económica incluye la ecológica, porque no se pueden utilizar infinitamente recursos finitos, la democrática, para lo que hay que cambiar la ley electoral, y la social y de valores. Para generar empleo proponemos reducir la jornada laboral a 35 horas para que trabajen más personas y puedan conciliar su vida personal. Vemos las propuestas de empleo, además, como motor de cambio del modelo energético, basado en energías renovables y en el empleo verde, la agricultura ecológica y la movilidad sostenible.