06 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Ni el frío ni los ocasionales chaparrones pudieron con las ganas de divertirse de los vecinos de la Ciudad Vieja, que ayer celebraron su particular Samaín apelando a los espíritus más tradicionales. A la degustación de castañas se sumaron otras actividades llamativas para los curiosos, como el ritual de la queimada, que fue degustada por los asistentes.