El mercado de Santos colapsó los accesos a Betanzos, donde se pusieron a la venta 5.000 kilos del típico fruto de otoño
02 nov 2011 . Actualizado a las 12:07 h.La feria de Todos los Santos llenó ayer Betanzos de visitantes y de coches, que colapsaron los accesos a la ciudad hacia el mediodía. El dispositivo especial de tráfico diseñado para este tipo de eventos apenas logró amortiguar las retenciones, que afectaron, sobre todo, a las zonas del Carregal y las Cascas. Esto, como no podía ser de otra forma, se tradujo en problemas para encontrar aparcamiento. De hecho, el párking subterráneo de la plaza de los Hermanos García Naveira encendió en su entrada el cartel de completo. Y es que la feria del primero de noviembre es, tradicionalmente, una de las más concurridas entre las que se celebran en la localidad brigantina.
El producto estrella de ayer fueron las castañas. Su precio osciló, en la mayoría de los casos, entre los 2 y los 3 euros el kilo, si bien se pudieron conseguir desde 1,50 (eso sí, comprando por saco), y alcanzaron 3,50 las de mayor calidad, porque, como explicaba una vendedora a un cliente algo extrañado, «este ano non hai moitas sen verme», ya que las condiciones meteorológicas de los últimos meses no han acompañado. En total, los ambulantes pusieron a la venta cerca de cinco mil kilos en los diferentes puestos, con propietarios procedentes de puntos como Melide, Carral o Vilalba, además de los de los concellos más próximos.
En cuanto a las plantas y las flores, no se apreció un gran aumento en las ventas pese a estas fechas, en las que se produce una gran afluencia a los cementerios. Así lo explicaba Isaac Fernández desde su puesto, situado a los pies del palco de la música: «Non se nota moito porque a xente xa ten amañado. Se a feira fora onte -por anteayer-, entón si que se notaría, pero hoxe xa non».
También abundaron en las inmediaciones de la Porta da Vila los grelos, cuyo precio rondó los 2 euros el manojo, aunque se pudieron adquirir ya a partir de 1,50.