El Club Santo Domingo de Betanzos refuerza la base para echar raíces en la Primera División masculina
27 oct 2011 . Actualizado a las 11:44 h.Es el regreso de un histórico que, en realidad, nunca se fue. Aunque a mediados de los noventa estuvo a punto. Justo después de su mejor época. Entonces, el actual presidente José María Valeiro, cogió las riendas del Santo Domingo con solo treinta años y, con la ayuda de Jesús Barallobre y Manuel Roel, impidieron la desaparición de este club brigantino de baloncesto. Ahora, con un sólido proyecto de cantera, vive su segunda temporada en Primera División tras ser el equipo revelación.
«Los entrenadores son los que dan el salto de calidad. Óscar Fernández, Javier Codesido, Jorge Iglesias, pero también en su momento Fran Lozano y Jaime Rodríguez, entre otros», recuerda el presidente. Aunque reconoce que el futuro del Santo Domingo pasa por «seguir haciendo números», destaca la paradoja que el mal momento económico coincide con uno de los mejores en el aspecto deportivo, con una incipiente sección femenina y equipos en las Ligas Gallegas.
«Tras quedarnos a un paso de ascender a EBA, el objetivo es afianzarse en la categoría», analiza en cuanto al equipo sénior masculino. Los cimientos, la cantera. Con alrededor de doscientos jóvenes vinculados, el Santo Domingo ha exportado su trabajo a Sada, Miño, Mondego y Bergondo. «Los veteranos están aguantando bien, pero hay que esperar a una generación que llegue con fuerza», aventura.
Óscar Lata
Al timón de esos veteranos de Primera, el técnico Óscar Lata, tras un periplo que le ha devuelto al lugar de origen después de estaciones como el Obradoiro, Los Mallos, Carballo, Lleida, Ávila, Badalona y el campeonato profesional mexicano, (con los Correcaminos de Ciudad Victoria), última etapa que califica como «tiempo perdido en términos baloncestísticos». «Hay mucha desigualdad entre equipos, se enfrentan amateurs contra profesionales, un poco desorganizadamente, pasas de jugar en pabellones de siete mil espectadores a otros que son como granjas», argumenta. Tras la venta de la franquicia mexicana, se encargó en Badalona de tutelar a los becados del Joventut con vistas a la ACB.
Lata afronta ahora un reto diferente, cargado de responsabilidad histórica con un club que es referente en su comarca. «Intentamos sobrevivir y asentarnos en la categoría con los mínimos recursos económicos, también procurando potenciar la estructura de club», explica mientras destaca una vez más los frutos que está generando la cantera del Santo Domingo.