El titular de Justicia, Francisco Caamaño, habló con un grupo de escolares sobre la Constitución de 1812
04 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Quien tuvo retuvo. Al ministro de Justicia, Francisco Caamaño, no se le han olvidado sus días como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Santiago. Aunque su audiencia -formada por alumnos de bachiller del instituto Monte das Moas- fuese más joven que la universitaria, y el espacio -la replica de un galeón del siglo XIX- resultase muy diferente a un aula, durante una hora Caamaño volvió a sentirse como el docente que fue. Y, visto lo visto, el que siempre será.
Ocurrió en la exposición que acoge el galeón La Pepa, que está llevando por diferentes ciudades la muestra que conmemora el bicentenario del primer texto de la historia del constitucionalismo español. «La Constitución de 1812 tuvo poca vida, apenas duró dos años -indicó el ministro-. Sin embargo, con ella se alcanzaron logros clave, que entonces resultaban impensables. Cosas como la libertad de imprenta o expresión fueron adelantos importantísimos».
Caamaño recorrió los paneles y mapas que componen la exposición, distribuida por los diferentes espacios de este barco, construido para la Expo de Shanghái. Apoyándose en ellos explicó el contexto histórico, la importancia de los puertos de mar como vía de entrada para el liberalismo en España y también la contradicción que los sectores progresistas tenían antes de la promulgación: «¿Cómo explicar y convencer que las ideas políticas del enemigo, los franceses que estaban asediando España, eran las buenas?».
A la visita también acudió el delegado del Gobierno, Miguel Cortizo, que quiso hacer una puntualización a los chicos: «Hay que tener en cuenta que el liberalismo era progresista en esta época, cosa que no ocurre hoy en día», dijo sonriendo. La muestra se podrá visitar hasta el miércoles en horario de 10 a 14.30 y de 16 a 20 con entrada libre.
«Con la Constitución de 1812 se alcanzaron logros clave, como la libertad de expresión o la de imprenta »
Francisco Caamaño