El responsable de la Policía Local destaca la seguridad del municipio
03 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.A sus 53 años es un perro viejo en materia de seguridad, curtido en mil batallas que le han llevado desde los operativos especiales de la Barcelona olímpica de 1992 a los del Xacobeo, pasando por algún país sudamericano hasta llegar a hacerse cargo de la Dirección General de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de A Coruña, cargo que ostenta desde hace cuatro años. Germán Lago González ha sobrevivido a un sinfín de emergencias, incluido un cambio político en el gobierno municipal. «Pasé de ser el segundo más moderno al segundo cargo más antiguo, tras Juan Carlos Martínez, el director de Alcaldía», describe este policía vocacional.
-Que la seguridad ciudadana no varíe según el color político, en cierto modo, tranquiliza.
-Es que yo siempre he sido un técnico, no un político. Cuando me ofrecieron organizar la Policía Local, Bomberos y demás lo tomé como un reto. Como policía me esperaba ascender a comisario y, probablemente, ser destinado a Las Palmas, por ejemplo. Mis hijos tenían entonces 13 y 15 años, y eso pesó en mi decisión de quedarme aquí.
-Pero usted venía de coordinar unidades especiales en la Policía Nacional.
-Yo he estado en todos lados, desde la Policía de Barrio hasta la jefatura del área de Diagonal en Barcelona en el año 92 o encargarme del dispositivo del Xacobeo del año siguiente. Incluso estuve en Honduras, El Salvador, Venezuela y Colombia, asesorando a las policías de allí.
-¿Es A Coruña una ciudad segura?
-Esta ciudad es un auténtico lujo, si la comparamos con otras ciudades. Un salvadoreño me dijo en una ocasión: «Es que allí ustedes pasean». Todas las experiencias anteriores te dan una visión más amplia. Aquí un atraco a un banco es noticia durante días. En El Salvador un homicidio solo sale en la prensa si deja más de seis muertos. Aquí tenemos nuestros problemas, pero hay que saber relativizarlos y darnos cuenta de que somos afortunados por la calidad de vida que tenemos. Aunque, claro, esto de poco le valdrá a aquel al que le acaban de robar la cartera.
-Pero seguro que la ciudad tiene algún punto flaco.
-Lo tiene en cuanto a movilidad, y es su orografía. Es un embudo en el que entran diariamente 100.000 coches a las mismas horas cada día porque es una ciudad de servicios. Pero en cuanto a seguridad, es muy tranquila. Es una ciudad término con una población muy estable.
-¿Tiene solución el tema del botellón?
-Se trata de un problema social más que policial, así que no creo que deban aplicarse medidas policiales para intentar arreglarlo. Lo primero es no darle la espalda, regularlo de forma conjunta en todo el país. Pero cambiar una costumbre es algo complicado.
-¿El tranvía estaba tan mal como para quitarlo?
-El principal problema para los que trabajamos en seguridad es la imprudencia. Y dadas las circunstancias, el estado de las vías y la inestabilidad del tranvía, sería una imprudencia por nuestra parte dejarlo en activo hasta que pasase algo.