Sonrojante espectáculo

A CORUÑA

Desastres como el sufrido por el deportivismo en Alcorcón tardan en olvidarse. Quedan en la historia y de ellos suele hablarse de tarde en tarde porque reveses tan sonrojantes tampoco se prodigan. A través de los años, sufrimos goleadas más abultadas, pero en ninguna zarandearon de igual manera al laureado equipo coruñés. Al margen de ese círculo de forofos del equipo local, era impensable pronosticar el cómodo triunfo del Alcorcón. Salvo aquellos, nadie lo esperaba porque era uno de esos partidos que, antes de jugarse, invitan a repetir la famosa frase de Helenio Herrera cuando, al frente del Atlético de Madrid en viaje a Sevilla estaba obligado a alzarse con la victoria para la conquista del título. H.?H., asomándose por una de las ventanillas del autocar, repitió: «Ganaremos sin bajar del autocar». Ganó (1-0) y dejó al Sevilla subcampeón a dos puntos.

Dediqué estas líneas al desenlace de la Liga 50-51 para liberarme del Alcorcón-Deportivo, con ese ensombrecedor 4-0 que deja tras de sí un reguero de gran preocupación, cuyas consecuencias no es posible adivinar en momentos de tanta incertidumbre.

Ramón Piña, exjugador del Deportivo y contertulio de Radio Voz, confesó ayer a José Gerardo Fernández, todavía con el 3-0: «Mentalmente, no sabemos jugar este partido... El Deportivo no se apoya en una segunda jugada, y la primera no le sale...». Por salir, no le salió ninguna.