Ayer, los comentarios se centraron en los resultados del Madrid en Santander (0-0) y del Barcelona en Valencia (2-2). Es tan fuerte la influencia de los medios que a los aficionados parece hacerles olvidar los problemas y resultados que pesan sobre sus equipos de toda la vida. Esa presión les lleva a caer en ese círculo sobre los equipos de Guardiola o Mourinho al que, como diría el paisano, «empieza a descubrir el pelo de la dehesa», porque se registran los primeros rechazos de madridistas que habían recibido con gusto al portugués. Veremos cómo capea Mourinho este amago de tormenta iniciado en Santander, en donde el Madrid estaba obligado a ganar y solo alcanzó un punto.
Me extendí más de lo previsto sobre algo que no era tema de hoy. Es la prueba de lo que lamentaba al comienzo: Madrid y Barcelona acaparan la atención de los seguidores. ¿Qué puedo decir hoy del Deportivo? Poco, como es habitual. El club coruñés no destaca por la fluida comunicación que hace llegar a sus abonados. Lo único cierto es que los hombres de Oltra tienen mañana una cita en Alcorcón. La sinceridad lleva a confesar que nunca creí que el Deportivo tendría que disputar un partido oficial en Alcorcón. Esto se debe al progreso de otros.