Los poderes de Colotto

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El defensa se estrenó en el 2011 con otro cabezazo que dio los puntos al Dépor

29 ago 2011 . Actualizado a las 16:09 h.

Vuelve el pique de los defensas. Con su gol del sábado Colotto toma ventaja en una apuesta que se está convirtiendo en clásica en el vestuario del Dépor, donde cada central rivaliza por acabar la temporada con más dianas que su compañero de posición. En juego, aseguran los propios protagonistas, poco más que una bromita entre ellos, pero hay quien asegura que el pago de una cena que tendrían para pagar todos para el ganador o hasta una cierta cantidad económica podría cambiar de manos a final de temporada.

El argentino se revela como un duro rival, pues siempre marca. El que celebró alborozado frente al Recreativo se convirtió en el noveno en sus cuatro temporadas en A Coruña. Había inaugurado su cita con la portería rival hace tres temporada, en una eliminatoria de la Copa de la UEFA al límite con el Brann noruego. Anotó entonces dos tantos (la única vez que repitió en un mismo partido) antes de que la tanda de penaltis encumbrase a Aranzubia.

El del sábado se convirtió en el primero del 2011, después de que cerrase la pasada campaña con los dos que marcó en la primera vuelta contra el Espanyol y el Málaga. Como si hubiera sido ayer y el tiempo para el defensa se hubiera detenido desde aquellas citas, el gol que marcó al Recreativo se pareció tanto a los anteriores que todos parecen responder a un patrón similar, pues guardan características similares en la forma y en el fondo.

Segundo palo

El último llegó de cabeza, al igual que los anteriores, cuando Colotto se erigió en el auténtico dominador del segundo palo, donde parece disponer de un imán capaz de atraer los centros. Se adelanta así a sus marcadores para cabecear a la red, pues la testa se convierte en su mejor arma para perforar la meta rival.

Aún otras dos cualidades se repiten en sus tantos. Casi se podría decir que todos llegan desde la misma posición, pues aunque anotó el sábado desde el centro del área, su lugar favorito de remate durante las dos últimas temporadas fue el segundo palo. Y siempre sus tantos supusieron al menos un punto para su equipo. En realidad, todos llevaron de la mano aparejadas victorias. A partir del que en el 2008 brindó el empate con el Lech polaco, siempre que marcó Colotto el Dépor ganó. Una virtud en la que hasta lo acompañaron sus compañeros de línea la temporada pasada, cuando la defensa sostuvo a los coruñeses hasta el final. No perdió ninguno de los partidos en que sus zagueros marcaron. El argentino vuelve por sus fueros.