El BNG de Sada, ahora en la oposición, intentó ayer conocer la situación del Sadabús, una red de transporte municipal que aún no ha recibido el plácet definitivo de la Xunta para entrar en funcionamiento. También a través de una moción el grupo nacionalista intentó conocer el estado de la expropiación para la ampliación de Sada e Contornos. El portavoz del BNG y ex alcalde, Abel López Soto, quiso evaluar con los concejales del equipo de gobierno una orden recién aprobada por la Consellería de Facenda según la cual los sadenses se verán especialmente perjudicados «á hora de mercar ou herdar unha praza de garaxe ou unha casa en determinados puntos do concello». Pero el alcalde Ernesto Anido y el resto de los concejales del PP y PDSP votaron como un resorte contra la idoneidad de debatir los tres asuntos, lo que provocó airadas críticas por parte de los ediles nacionalistas y socialistas. El pleno entró en momentos de gran crispación, donde incluso el alcalde negó a la concejala del PSOE Raquel Bolaño la posibilidad de debatir la urgencia de una de las mociones presentadas. Posteriormente, en el turno de ruegos y preguntas, la propia Bolaño recogió parte de los argumentos del BNG «porque agora si me teñen que contestar», pero el alcalde de Sada le anunció que le responderían por escrito. Así, quedaron sin respuesta, hasta el próximo pleno, preguntas como «por qué o Concello encargou a páxina web municipal ao número cinco da lista do PP».
Posteriormente y, a través de un comunicado, el BNG calificó de «intolerable, regresiva e antidemocrática» la actitud del gobierno municipal. «Estas son as consecuencias de ter que aguantar a mochila do señor Rodríguez Ares», añadió el ex alcalde López Soto.