El Celta conquistó el trofeo del 85.º aniversario del Gran Peña tras vencer en la teórica final anticipada al Coruxo por 2-1. Los celestes pudieron lograr incluso un marcador más amplio gracias a su acoso de los últimos compases.
Los protagonistas del encuentro fueron la pareja que mejor se asoció durante toda la pasada campaña: De Lucas y David Rodríguez. El catalán asistió al delantero talaverano nada más iniciarse el choque, y de esta forma se abrió el marcador. Un calco de sus goles de la pasada Liga.
Los de O Vao no se vinieron abajo y poco después igualaron gracias al tanto de una de sus incorporaciones de esta temporada, Miguel Centrón.
Los célticos pasaron por momentos de incertidumbre en defensa, en los que el equipo de Josiño Abalde los puso en dificultades pero según pasó el tiempo se fueron adueñando de la posesión con un centro del campo compuesto por Insa, Oubiña y Álex López, que no estuvo acertado.
Las mejores ocasiones tuvieron de nuevo a De Lucas como protagonista, tal y como ya había sucedido ante el Beira Mar. Primero con una falta del guardameta Alberto que el árbitro dejó en amarilla cuando podía ser roja, y después marcando tras una gran asistencia de Toni tras un robo de balón de Simón.
Tras cada partido se lanzó una tanda de penaltis para dilucidar un posible empate. El Celta se reencontró con esta suerte, que lo apeó del ascenso ante el Granada. Los celestes fueron peores que el Coruxo, que los venció por 4-3.
En el Celta-Gran Peña que cerró el torneo, la superioridad céltica ante un Preferente fue contundente. Iago Aspas logró un hat trick que puso un 3-0 en el marcador.