El musical y el «heavy» triunfan

Javier Becerra
JAVIER BECERRA A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Los dos géneros gozan de un gran público que los respalda en la ciudad

01 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Qué espectáculo logra, en A Coruña y un momento de crisis como al actual, atraer a 6.000 personas con entradas que van de 36 a 45 euros? ¿Existe un acontecimiento capaz de reúna aquí, una semana después, a 7.000 con tiques de 55 euros (65 en taquilla)? La contestación al primer interrogante se encuentra en Chicago, el musical que se estrenó hace dos fines de semana en el Teatro Colón. La segunda aún está reciente: el triple cartel de Judas Priest, Motörhead y Saxon en el Coliseo. Conclusión: tanto los musicales como los conciertos heavy triunfan y cuentan con un público fiel que los respalda.

A nadie que esté familiarizado con ambos mundos le sonará a nuevo. En el terreno de los musicales, sin ir más lejos, Hoy no me puedo levantar, inspirado en las canciones del grupo Mecano, vendió 10.000 entradas a precios que iban desde 30 a 55 euros. La cifra, que ya de por sí resulta suficientemente mareante, lleva una importante observación: la pieza que se interpretaba no era inédita en A Coruña, sino que se había representado en el 2008, agotando, también entonces, todo el papel.

«A Coruña es la ciudad de referencia en Galicia para nosotros», comenta Gonzalo Pérez de Vértigo, una de las empresas nacionales más potentes en este tipo de este tipo de espectáculos.

Responsables de los citados Hoy no me puedo levantar, Chicago o Mamma Mía, eligieron en su día el Coliseo para We Will Rock You, la pieza que gira sobre el legado de Queen. Fue en mayo del 2005, con una respuesta de público a la altura de lo esperado: 6000 personas. Ahí se descubrió una veta de la que se sigue extrayendo oro en la actualidad. «Funcionó muy bien y nos animamos a hacer más cosas», explica Pérez que ya tiene en agenda para el año que viene traer a la ciudad Sonrisas y lágrimas, y en el 2013 La Bella y la Bestia y My Fair Lady.

En el Teatro Colón, en donde se representó Chicago , el musical siempre ha funcionado a las mil maravillas. El director del teatro, Ramón Barros, considera que la clave del éxito de este tipo de piezas se debe «a que llegan a un público muy variopinto, desde jóvenes a gente más mayor, pasando por personas de mediana edad». Y ello es así, según Barros, porque «los musicales ofrecen algo muy fresco y que no hay que ser un especialista en nada para apreciarlo y disfrutarlo».