Un superrodaballo de casi 11 kilos

A CORUÑA

12 jul 2011 . Actualizado a las 21:13 h.

1 Exactamente pesó 10 kilos y 800 gramos y fue subastado hace unos días en la lonja de A Coruña. Los responsables del restaurante A Mundiña se hicieron con el superrodaballo pagando 35 euros el kilo. Si hacen el cálculo, verán que les sale una cantidad tan imponente como el pez en cuestión. «Solemos apostar por las piezas grandes y en los últimos años tuvimos rodaballos de buen tamaño, pero como este...», comentan Rafa Varela y Álvaro Ameijenda, propietarios del establecimiento. Como se pueden imaginar, y a pesar del precio y las dimensiones del pescado, los clientes dieron buena cuenta de él enseguida. Mucha gente llama a estas piezas salvajes, aunque no parece un calificativo muy apropiado para manjares de estas características, que cada vez son más escasos. Casi son piezas de coleccionista.

Aquellos seminaristas

2 Ya llovió desde que entraron en el seminario de Santiago. Fue en el año 1942. Ayer estuve con José Luis Maquieira López, uno de los integrantes de aquella promoción de más de 80 chavales. «Yo empecé con 11 años y estuve ocho. Unos treinta y pico se ordenaron sacerdotes», me comenta mientras me muestra una orla en blanco y negro de hace muchas décadas. Unos y otros, seglares y sacerdotes, se reúnen todos los años en algún punto de la provincia. Unos encuentros que nacieron a raíz de la ordenación sacerdotal de los compañeros el 6 de junio de 1956, día de Pentecostés. La última xuntanza tuvo lugar hace unos días en A Coruña y a ella asistieron, entre otros, el párroco de Dexo, José Nieto, Juan Santos, de San Pedro de Mezonzo, y José Ríos, párroco de la iglesia de Santa Lucía, donde tuvo lugar la misa concelebrada previa al tradicional almuerzo.

De graduación

3 De estos protagonistas a los siguientes hay muchos, muchísimos años de diferencia, además de que en el caso del primer grupo todos son varones, como no podía ser de otra forma tratándose de un seminario, y en el segundo la mayoría es femenina. Voy al grano. Quiero agradecer a la Escuela Superior Marcelo Macías y a sus alumnos de Márketing, Publicidad y Diseño Gráfico que pensaran en mí para ejercer como padrino de la nueva promoción. Compartí una tarde fabulosa con profesores, padres, abuelos y, por supuesto, estudiantes en el salón de actos de la Fundación Paideia. Me llamó la atención la complicidad, el buen rollo existente entre docentes y alumnos. El acto incluyó al imposición de becas, entrega de diplomas y los premios fin de carera a los mejores expedientes.