¿Helado o yogur?

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El pasado fin de semana decenas de personas paseaban por la calle Real comiendo un postre muy particular. Lo hacían con una cucharilla de color rosa, cara de estar probándolo por primera vez y gran expectación. Se trata del llamado frozen yogur, un híbrido de helado y yogur que es ya una tendencia en otras urbes de Europa y EE.UU., donde está arrasando. Ahora llega a la ciudad y, en sus primeros días, ha cosechado un éxito arrollador.

Las colas de la tienda de Smöoy, la franquicia que lo dispensa en la calle Bailén, hablan por sí solas. El domingo la gente se agolpaba en el local. Y, además, al tratarse de una novedad, en muchos casos los dependientes tenían que explicar a los clientes en qué consistía el bocado que luego iban a dar y todas las opciones que tenían a su disposición.

Resumiendo, se podría decir que se trata de un producto lácteo helado elaborado a base de yogur. El aliciente se encuentra en su bajo contenido en grasa, que se traduce en una notable rebaja de calorías. «Es el helado que toman las modelos y las actrices, porque no engorda», comentaba una adolescente a sus amigas, mientras esperaba. Por 3 euros se iba a pedir uno mediano con dos toppings. Con ese nombre se denomina a los tropezones que en forma de conguitos, minibrownies, lacasitos, nubes o frutas del bosque dan color al producto final. El tamaño pequeño (con dos toppings) cuesta 2,50. El grande (con tres) 3,50.

Envuelto en una estética pop todo apunta a que se convertirá en uno de los bocados del verano. Desde luego, los muffins y los macarons ya tienen competencia dentro del ámbito de los dulces de moda.