Además de para aprobar sueldos, la primera junta de gobierno presidida por Carlos Negreira sirvió para dibujar el segundo nivel de la administración municipal, que estará formado por nueve directores de área, con un nuevo reparto de competencias. El alcalde apuntó que esa reestructuración de las direcciones responde al nuevo esquema del gobierno municipal, que concentró la toma de decisiones en cinco tenientes de alcalde, responsables de otras tantas macroáreas de gestión.
De ellos dependerán los nueve directores que se ocuparán de Alcaldía; Hacienda y Administraciones Públicas; Seguridad y Movilidad; Educación, Deportes y Juventud; Servicios Sociales; Urbanismo; Infraestructuras; Asesoría Jurídica y Tribunal Económico y Administrativo Municipal. Algunas, como la de Hacienda y Administración Pública, son resultado de la fusión de las antiguas direcciones de Servicios Generales y Planificación, mientras que se crea una nueva, la de Infraestructuras, que estará ocupada por Juan Antonio Rodríguez Pardo, ingeniero de caminos, canales y puertos, profesor en la escuela de Caminos de la Universidade da Coruña y responsable desde 1996 del área de Infraestructuras de Portos de Galicia, donde coincidió con Carlos Negreira, que presidió el organismo autonómico entre los años 2003 y 2007.
El alcalde destituyó ayer a los directores de Medio Ambiente, Planificación, Servicios Generales y Servicios Sociales del anterior gobierno municipal, argumentando que sus áreas desaparecen o bien se integran dentro de otras y agradeciéndoles los servicios prestados a la Administración local. También cayó el director de Urbanismo, Alfredo Cerezales, que será sustituido por el arquitecto César Otero Grille.
Gestión contestada por el PP
Después de siete años en el puesto, Cerezales deja el cargo en medio de la tramitación del nuevo Plan General de Ordenación Municipal, cuya gestión fue muy contestada por el Partido Popular durante el pasado mandato y que generó más de 27.000 alegaciones por parte de vecinos y entidades de la ciudad. Negreira subrayó que Otero accede a un puesto «difícil», pero confió en su experiencia para cerrar el nuevo PGOM y problemas urbanísticos como el del edificio Conde de Fenosa, Someso o el parque Ofimático.
El que fue ratificado en su puesto es Germán Lago, director de Seguridad con el bipartito y que ahora suma a esa competencia la dirección de Movilidad.