El dúo dinámico rescata Riazor

Pedro José Barreiros Pereira
p. barreiros A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El Dépor se agarró a Adrián y Valerón para manterse con vida en la Liga

11 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Adrián y Valerón se convirtieron en los superhéroes del Dépor. Su espléndido entendimiento y dos goles con sendos toques de la varita mágica de la fortuna sirvieron para desarmar al Athletic. El asturiano impulsó el balón en las dianas locales, que rebotaron en sendos rivales antes de besar la red y desatar un suspiro de alivio en las gradas.

El delantero asturiano, a quien solo el árbitro Estrada Fernández privó de dar el triunfo a los coruñeses en Gijón, volvió a reivindicarse como vital en la supervivencia de su equipo. Vertical y profundo, siempre en busca del desmarque, dotado de una punta de velocidad inalcanzable para los contrarios, Adrián, un Guadiana tan genial como inconstante, recibió el reconocimiento unánime de la grada cuando fue sustituido en el tramo final por Lassad.

No le fue a la zaga Valerón, quizá en su partido más completo de los últimos tiempos. Limitado en anteriores partidos al pase corto en lugares lejanos del área , se mantuvo ayer como faro deportivista allí donde sabe que hace más daño al rival: en los albores del área. Incluso se aplicó tanto en defensa que Caparrós lo elogió al término del partido.

Remontada

Como si se tratase de Batman y Robin, El Flaco y el hijo del Patona vistieron sus mejores galas para agarrar al Dépor al último resquicio antes de despeñarse por el abismo liguero. El internacional sub-21, tan decisivo en la primera vuelta en San Mamés, no se arrugó pese a que el gol de Toquero colgó plomos de las piernas de los deportivistas, especialmente de sus defensas, que tardaron diez minutos en reaccionar. Por fortuna, Llorente remató fuera primero y al larguero un rato después dos ocasiones pintiparadas.

Los coruñeses se encontraron con un gol de rebote tras un centrochut de Adrián, que sigue en racha, pues recibió la asistencia de un rival y el balón golpeó en otro y en el poste antes de besar la red. Tras su octavo gol liguero hay que preguntarse por qué se perdió el último tramo liguero hasta su rescate en El Molinón. También protagonizó el segundo tanto deportivista, esta vez en clara colaboración con su socio, pues voló por la banda izquierda tras una carrera habilitada por Valerón. La diana subió al marcador después de que Castillo rematase su pase de la muerte en busca de Riki.

El Athletic, superado buena parte del partido por la nerviosa intensidad local, sobrevivió hasta el final por la indecisión de los centrales del Dépor. Indecisos cuando los vascos les exigieron, Lopo y Colotto -la línea más fiable hasta ahora- parecieron más preparados para contener al gigante Llorente que al bullicioso Toquero y les tembló el pulso en más de una oportunidad.

Todo lo contrario que a Valerón, el más tranquilo de los deportivistas. Titular en los siete últimos partidos de Liga este Dépor lleva el sello inconfundible de un jugador capaz de reivindicar el fútbol sin un físico privilegiado y hasta desde las posiciones más bajas de la Liga. No lo necesita. Sus alas en el partido de ayer fueron las de Adrián, la dinamita de un equipo que desea pelear hasta la última jornada.

El Athletic sobrevivió agarrado a las indecisiones de la defensa