Dicen los eruditos que el refranero encierra, si no la verdad absoluta, tampoco suele equivocarse «al cuestionar tal hecho, o determinada conducta». Leer lo entrecomillado y volver a recordar el timo del Molinón fue todo uno. Al momento, también me saltó el titular de este comentario.
Llevado por el afán de aliviar las penas que afligen a los agraviados deportivistas, y cumpliendo con el sentido de solidaridad, urge superarse en estos días en los que el Deportivo (jugadores y entrenador sobre todo) necesitan conservar el alto espíritu de lucha que nos demostraron anteayer frente al Sporting porque son cualidades indispensables para afrontar mañana con éxito ese crucial partido frente al Athletic de Bilbao. El Deportivo se lo jugará casi todo.
Teniendo en cuenta la posición en la que hoy aparece el equipo coruñés en la tabla, resulta prioritario no caer en el nerviosismo y desesperación. Lo aconseja el refrán: a mal tiempo, buena cara.