La gran vía de entrada se debate entre la ampliación y el bulevar

A. Varela A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Las propuestas de futuro proponen diferentes soluciones para la avenida

27 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las propuestas de futuro para Alfonso Molina salidas a la luz pública proponen diferentes visiones de lo que será la gran avenida. Desde el bulevar con baja densidad de tráfico que dibuja el plan Busquets hasta el plan del Ministerio de Fomento que pasa por ampliar la capacidad de acceso a la avenida. Lo que es seguro es que A Coruña seguirá padeciendo atascos en Alfonso Molina durante los dos próximos años. Esta previsión depende de que finalmente se cumplan las expectativas de apertura de la tercera ronda, que será una de las soluciones para aliviar los más de doscientos mil coches que cada día atraviesan por el área que comprende Alfonso Molina y el cruce de la Grela.

El proyecto de ampliación en Alfonso Molina lleva postergándose desde el 2003, la primera vez que se decidió solucionar los atascos de la principal vía de entrada a la ciudad a través de una obra que todavía el pasado enero una consultora proyectó y valoró en cinco millones de euros, y que supondría la apertura de dos nuevos carriles -uno de salida y otro de entrada- en Alfonso Molina, que permitirían un acceso directo a la avenida desde la carretera de Pocomaco y una agilización de la salida de la autopista al reforzar el tránsito hacia el centro con su incorporación al desvío que se dirige al colegio de los Maristas, separándolo de la salida de la AP-9.

A pesar de estos planes, Fomento prefiere esperar a la terminación de la tercera ronda en el 2012, puesto que este nuevo vial provocaría, según el ministerio, que esta ampliación no fuese necesaria, ya que la nueva circunvalación liberaría a Alfonso Molina de una gran parte de tráfico que soporta. Que sea efectivamente en el 2012, tal y como prevé el Gobierno central y el municipal, es otro de los argumentos utilizados por la oposición para reclamar la ampliación de la avenida, ya que según sus cálculos el ritmo inversor de Fomento en la nueva circunvalación demorará su puesta en marcha más allá del 2014 y condenaría a la ciudad a soportar por más tiempo atascos en los accesos. Añaden a ello algunos sectores de la ciudad el agravio, ya que los problemas de circulación en otras ciudades están en vías de resolverse con cargo a las cuentas del Estado y una inversión de 272 millones para ampliar la autopista en Santiago y en Vigo.

Con carril bici

Respecto al plan Busquets, el urbanista propone un gran bulevar urbano de baja densidad circulatoria. En este planteamiento, la tercera ronda será fundamental, porque permitirá desahogar la circulación que llega a la avenida de los polígonos industriales cercanos. En teoría, Alfonso Molina solo soportaría los coches que se dirigen al centro.

El proyecto que se ha dado en llamar la Castellana coruñesa significaría transformar totalmente la funcionalidad de la avenida, que se concebiría entonces como una vía de tráfico más lento, con espacio para los peatones y otros tráficos no motorizados, ya que incluiría un carril bici y, por supuesto, arbolado y zonas verdes. Se ampliarían las aceras y se instalarían no solo semáforos, sino nuevas intersecciones y rotondas, especialmente entre Ponte da Pedra y Juan Flórez, que forzarían la reducción de la velocidad. A ambos márgenes, el PGOM revisado establece una superficie edificable de casi 135.000 metros cuadrados para usos residenciales y terciarios.