El portero que gana puntos

A CORUÑA

21 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hay cosas que no suceden por casualidad. Que Aranzubia fuera el héroe marcando un gol de cabeza no es más que la escenificación definitiva del Dépor actual: un equipo sin ataque que sobrevive gracias a los goles de su zaga y a su quehacer destructivo. Ayer, empató con un gol insólito, logró un punto de oro en la lucha por la permanencia y evitó que el Almería sumara dos. Un resultadazo que confirma además a Aranzubia como uno de esos pocos porteros que de verdad dan puntos a sus equipos. Un héroe que pasará a la historia. Un tipo con ángel capaz de rescatar un partido deplorable de los suyos hasta convertirlo en un hito que perdurará en las memorias del fútbol.

Pero la euforia de un gol extraordinario y épico no debe ocultar a realidad de un encuentro que pudo colocar al Dépor al borde del abismo. Lotina no acertó. El esquema que le valió para ganar al Villarreal, le resultó rana ante los andaluces. El equipo no tuvo juego y a nivel individual se sucedieron los fracasos: chispazos sueltos y estériles de un Adrián que debería mirárselo, irrelevancia de Juan Domínguez, incapacidad creativa de Antonio Tomás y Rubén Pérez, un día para el olvido de Riki, un Lassad de aportación dudosa y, en definitiva, una mezcla colectiva deleznable. Así no se logra la salvación porque lo del gran Dani sucede una vez en la vida. No es muy alentador pensar que en la lucha con los que se juegan la permanencia, el Dépor ya tiene perdidos los averajes con Zaragoza y Almería, justo los dos únicos equipos de abajo con los que ya ha completado los dos encuentros.

Bienvenidos los milagros, pero hay que espabilar.