La policía investiga quién puede estar detrás de la destrucción de mil metros de red en el muelle de Oza. Desconocidos accedieron al puerto en la noche del viernes al sábado y arrojaron un ácido sobre las mallas, inutilizándolas. Pertenecen al barco Nuevo Cazador. Mañana mismo tenían previsto partir con esa red hacia la campaña de la caballa en la costa del País Vasco. Ya no lo pueden hacer. Las diez personas que viven de este buque tendrán que quedarse en sus casas, al menos, diez días, tiempo que esperan arreglar la red. Si es que se puede, pues todavía no saben el alcance de los daños. Tienen que revisar los mil metros de malla. En caso de que no sirva, son tres meses el tiempo que necesitan las rederas para montar una de estas características, especial para la caballa o la sardina. Una red similar a esta cuesta en el mercado 48.000 euros, lo que supone un duro golpe a la empresa.
El armador no tiene la más mínima idea del autor. Lo que sí tiene claro es que se trata de alguien «que hizo mucho daño». Puso la correspondiente denuncia y al lugar se desplazaron agentes de la policía científica, que tomaron muestras del ácido utilizado. También revisarán las cámaras de seguridad del recinto, si bien parece seguro que ninguna apunta a la zona donde se produjeron los daños. De lo que sí se dispone es de las imágenes de todos los que entraron al muelle de Oza, pues en la entrada hay un aparato que memoriza las matrículas.
Robo de cajas
No es la primera vez que este armador sufre un ataque. Hace unos meses le robaron 450 cajas plásticas. Entonces no había lector de matrículas y la cámara de la entrada, como era de noche, no llegó a captar la matrícula del camión en el que se llevaron el botín.
Desde la Autoridad Portuaria se dice que la zona cuenta con todas las medidas de seguridad necesarias. No en vano la entrada fue renovada, con la instalación de barreras automáticas, cámaras y lectores. Por el momento, la policía portuaria trasladará a los agentes de la Nacional las grabaciones de las cámaras y los resultados del lector de matrículas.