El centro comercial Los Cantones Village, la calle de la Estrella o la plaza de Vigo viven una época de esplendor
04 feb 2011 . Actualizado a las 19:06 h.Como la energía, el copeteo ni se crea ni se destruye, solo se transforma. En A Coruña los cambios en los hábitos sociales y las nuevas modas están provocando que zonas tan aparentemente insólitas para la noche como el centro comercial Los Cantones Village se conviertan en un polo de atracción de noctámbulos. También que una calle como la de la Estrella recobre sus días de gloria. O que el entorno de la plaza de Vigo sufra un repentino empuje gracias al bum de los cócteles y el gin tonic.
Dos rasgos definen a esta nuevas hostelería. Primero, echada a perder la oportunidad de negocio con la franja de los veinte por el botellón, el objetivo es la clientela adulta. Segundo, en un gran porcentaje de casos, el horario va mucho más allá de la noche. Es el modelo del Rocco Lounge, que funciona desde hace más de un año en el centro comercial Los Cantones Village, uno de los puntos de referencia en la nueva noche coruñesa noche.
Teo Rodrigues, gerente del Rocco es claro: «Buscamos un público adulto, nada de niños. En su momento fue una apuesta bastante arriesgada, pero estamos muy contentos. Básicamente buscábamos el estilo de pub lounge con comidas, pero los clientes lo fueron direccionando a pub de copas. También funcionamos como cafetería».
Ahora incluyen conciertos en su terraza en los que se tributa a bandas como The Beatles o Bruce Springsteen. «Esto cada vez va a más. Estamos muy contentos y con el círculo de pubs que se está montando mucho mejor». Ese grupo de locales lo completa en estos momentos el Dux, un pub cuyas colas evidencian su enorme éxito. Sus responsables no permitieron el acceso de la fotógrafa de La Voz para este reportaje.
Los presagios de Rodrigues se cumplirán en la próxima primavera. Antonio Vargas abrirá un nuevo local de copas y está previsto también un cuarto. Vargas es el responsable del Nocturna, ubicado en otra zona de moda, el entorno de la plaza de Vigo. Ahí, además de clásicos como El Antiguo o el Tarugo, han florecido en los últimos meses establecimientos orientados hacia la copa tranquila y elaborada. La zona se ha consolidado como un área de primera consumición tras la cena.
Vargas lo confirma y da pistas sobre por donde camina el público. «Existe un bum del cóctel, sobre todo motivado por las mujeres. Después de cenar es lo que se busca. Están muy de moda el cosmopolitan por la serie Sexo en Nueva York». A este bum le acompaña otro, el del gin tonic: «Nosotros tenemos hasta 70 ginebras diferentes y las servimos con sus botánicos. En unos caso llevan pomelo, otras perejil, otras pepino, etcétera».
Cerca del Nocturna, abrió también recientemente La Trece Catorce en la calle Menéndez y Pelayo. Aunque se trate de una cervecería, sus responsables han ampliado el abanico mucho más allá, ofreciendo desayunos, delicatessens de cocina y, desde hace poco, carta de cócteles. David Díaz, uno de los socios del local lo vio claro: «En la zona todo tira hacia las vinotecas y nosotros nos especializamos en cerveza y un tipo de cocina distinto al habitual. El camarero que está por las tardes estuvo en Londres y Dubái trabajando en barras y sabía hacer cócteles. Los pusimos en la carta y fue un gran éxito».
Los viernes y los sábados La Trece Catorce estira la hora de cierre un poco más allá: «Empezamos dando desayunos y tiramos hasta el fin de la noche. En los tiempos que corren no queda otra», comenta Díaz entre risas, bajando un poco la media de edad de la zona. «En nuestro caso es gente de veinte y bastantes en adelante», concluye.
El resurgir de la Estrella
A finales de los noventa la calle de la Estrella había entrado en decadencia. Al cierre de locales le acompañó un clima de inseguridad que ensombreció una calle mítica. Por ello, lo ocurrido en ella cabe calificarlo como una auténtica resurrección. Pasear un fin de semana a las nueve o diez de la noche por la zona lo evidencia: el abarrote suele ser la tónica general.
En todo ese esplendor, uno de los locales de moda es el Mantelería. Inaugurado hace poco más de un año, simboliza la nueva hostelería de la zona: especializada y diferenciada. «Yo no sé muy bien como era esta zona antes -explica Gorka, uno de los responsables del negocio-, pero me imagino que nosotros hemos puesto un granito de arena y el resto también ha contribuido. Se han abierto negocios nuevos con propuestas diferentes».
«A nosotros nos ha ido muy bien y hemos superado las expectativas, la verdad es que ha sido sorprendente», sostiene este hostelero que pretendía trasladar la idea de los pinchos del Pais Vasco a Galicia. «Queríamos aportar algo diferente y a la gente le ha gustado».