Una reclusa que lleva nueve años en Teixeiro participó en un programa piloto fuera de la prisión para trabajar en la Red
09 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.Hay pequeños actos habituales que para algunas personas son enormes y los viven con emoción: «Hola, hoy he tenido mi regalo de Reyes, estoy conectando con Internet. Es mi primera vez y estoy alucinando con tanta modernidad». Esto escribía en el blog de Chicass 10 Montse Gómez, una mujer que lleva nueve años en la cárcel de Teixeiro. El regalo de Reyes incluyó una salida, unas cuantas horas fuera de la cárcel, para «un experiencia piloto, aprobada por Instituciones Penitenciarias para personalizar la enseñanza», explicaba Pilar Mingote, que desde hace una década trabaja como voluntaria con este colectivo. «La verdad es que esto es muy difícil, pero me ha emocionado un montón el ver mis vídeos, es una sensación rarísima el verte ahí, pero esto era impensable hace 9 años cuando comenzamos realizando nuestra primera revista Chicass 10... ¡quién nos diría a nosotras que llegaríamos hasta aquí!», escribió Montse en el blog. Esta es una iniciativa que busca dar voz a las mujeres de los módulos 9 y 10 de dicho centro penitenciario, además de ayudarlas en su formación «y hacer posible la reinserción en la sociedad del conocimiento global», explican.
Dos horas de lectura de blogs y visionado de vídeos y trabajos hechos por las reclusas de dichos módulos era la primera parte del taller personalizado; la segunda consistía en la redacción de textos. No faltaron los problemas: «La biblioteca pública estaba cerrada y tuvimos que irnos a un bar con mi ordenador», explicaba Pilar Mingote destacando que se trababa de «un permiso especial para que Montse pueda trabajar en Internet».
Claro que esta reclusa no fue la única que se estrenó en la Red, también lo hizo Francisca Pardo, desde hace doce años voluntaria en este proyecto y que decía esto en su primer post en el blog: «Ya me encuentro un poco cascada para entrar en estas nuevas técnicas, aunque me encantaría». También bromeaba con que ella, que fue la primera, y Pilar Mingote «somos la resistencia de las Chicass 10».
Las dos voluntarias agradecían el apoyo oficial, al igual que Montse: «Voy a darle las gracias por primera vez y que no sirva de precedente a Instituciones Penitenciarias por darme la oportunidad de estar aquí fuera hoy, descubriendo algo muy nuevo para mí, y pensándolo bien, algo que me asusta pues cuando salga a la calle en libertad todo será diferente para mí, y creo que será muy difícil para mí vivir con tanta modernidad». A la experiencia no le faltaron los momentos de emoción: «Me ha encantado sobre todo el ver a Paca que al igual que yo, fue su primer encuentro con Internet y cuando se vio en un programa de TVE que se hizo de Chicass 10 se emocionó y le cayeron unas lágrimas por lo que Pilar y yo la abrazamos. Fue muy emocionante, en fin, que aquí estamos las resistentes ¡que no se diga!».