El Celta dispara las expectativas con un triunfo incontestable

La Voz ELCHE/LA VOZ.

A CORUÑA

09 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Más que la angosta cuesta de enero, el primer mes del año parece la rampa de lanzamiento de un Celta que en cada partido crece y refuerza su candidatura al ascenso. Si lo de Vallecas fue un golpe en la mesa, lo del Elche impactó con resonancia en todas las canchas de la categoría. Los celestes aguantaron en el primer tiempo, dejaron en la lona a un directo rival en la antesala del descanso con un gol de estrategia y le pasaron por encima en el segundo tiempo.

El Celta golpeó cuando más duele. Un par de minutos antes de enfilar el descanso. Trashorras bota una falta al espacio, y David Rodríguez, lejos de esperar el remate, se manda un esprint con sombrero incluido que dejó a Willy Caballero sin ningún tipo de recursos.

Fue el epílogo deseado en un primer tiempo menos perfecto. Porque el Celta no salió con la torrija de Vallecas, pero tampoco sacó a pasear su mejor versión. Tuvo el control del partido desde la corrección defensiva, pero apenas olió el balón. Le duraba un suspiro. De hecho, su única aproximación real antes del gol fue un zambombazo de Roberto Lago al que respondió Caballero, aunque las paradas de libro sucedieron un centenar de metros más adelante.

Falcón volvió a aparecer cuando el Celta le necesitó. Para sacar un balón pegado al palo de Bodipo y para abortar una envenenada vaselina de Palanca desde la frontal. El gaditano también estuvo atento a todos los balones laterales.

El segundo tiempo nació más vivo. Con el Elche intentando cargar por las bandas con centros peligrosos y con el Celta más mandón, con más presencia y con más balón.

Poco después llegó el segundo. Ya no estaba el lucense para asistir, pero Michu se lo fabricó él solito. De un saque de banda inocente sacó un gol tras porfiar y aprovecharse del doble fallo de la defensa local. También por colocar pegado al palo su balón cruzado.

Con 0-2 el Celta aumentó su control de partido, tocó el balón con tranquilidad y comenzó a desquiciar a un Elche que se quedó con diez al ver Bodipo la segunda amarilla por simular una caída dentro del área.

Pese a la inferioridad, el Elche se sintió en la obligación de dar el último arreón y Linares pudo acortar distancias con una dejada desde la frontal, pero la pegada en estos momentos es patrimonio del Celta, que en una contra completó la faena con los papeles invertidos. David ganó la línea de fondo y dejó el balón franco para que De Lucas marcara el tercero.

Los vigueses bajaron un tanto la guardia y llegó el tanto de penalti de Linares y sendas quintas amarillas para Hugo Mallo y Vila que dejan a la defensa en cuadro para el regreso a Balaídos ante el Xerez.