Tango en un barrio porteño de A Coruña

Pablo Portabales
Pablo Portabales PABLO.PORTABALES@RADIOVOZ.COM

A CORUÑA

28 dic 2010 . Actualizado a las 03:31 h.

La foto no es de la portada de un disco ni corresponde al anuncio de un espectáculo. Son los integrantes del recién nacido grupo Tristediós Tango en los varaderos de Oza, el lugar que escogieron para su presentación en La Voz. «Creo que es el lugar perfecto para lo que somos y lo que hacemos», comenta Sebastián , el Catire , el cantante del trío. «Soy venezolano, aunque de padres gallegos, y allí llaman así a la gente rubia», aclara sobre el apodo. Sebastián conoció a Carlos Liñares , guitarra, y Pablo Rodríguez , violín, en A Coruña y decidieron apostar por algo que descubrieron que les unía, el amor prematuro por el tango. «En relación con otras partes del mundo, donde hay un festival en cualquier lugar cualquier día del año, aquí no hay tanta pasión tanguera, pero confío en un repunte», reflexiona este Carlos Gardel de Oza. Poco a poco se van haciendo un hueco en el panorama musical coruñés y en las últimas semanas actuaron en lugares como el Dublín y tocaron en sesiones de baile en el Leclub. Para la puesta en escena en los varaderos de Oza contaron con los argentinos Enrique Saavedra , que lleva más de medio siglo bailando, y con Luz Pazos . «Es una posibilidad que ofrecemos, llevar a parejas de baile en nuestros espectáculos», apunta el Catire. La mecha que prendieron hace años Marcos Meléndrez y Pepe Méndez con su Garufa parece que sigue encendida. Ahí tienen una imagen de tango en un barrio porteño de A Coruña.

«Y 17 segundos», precisa Manuel López Castro , el gran impulsor de unos de los nacimientos más espectaculares de la comarca, el que esta instalado en el betanceiro edificio Liceo. No se trata de un belén al uso sino que se ofrecen pases que duran los 37 minutos y 17 segundos en los que actores profesionales protagonizan una grabación en la que se narra el evangelio. «Hay capacidad para 100 personas sentadas y ayer (por el domingo) tuve que programar cinco pases ante la cantidad de gente que vino», destaca Manuel, que montó el primer nacimiento en 1968 en la iglesia de Santo Domingo, el año en que llegó como sacerdote a Betanzos. En 1996 las dimensiones de la instalación, que en la actualidad mide casi 20 metros de frente, 9 de fondo y cuenta con más de mil figuras y 150 motores, propiciaron el cambio de ubicación al citado edificio municipal. «Dispone de muchos efectos como nieve o lluvia y también cuenta con detalles muy betanceiros como la elevación de globo que provoca admiración», relata Manuel, que también es el director de la coral de Betanzos y de la de su tierra de origen Santa Comba de Cordeiro, en Valga, Pontevedra. Dice que los días laborables los pases del belén son desde las seis de la tarde y los sábados, domingos y festivos de doce a dos, por las mañanas, y partir de las cinco por la tarde. «Ya pasaron más de 40 colegios», destaca al lado de su monumental y original creación. De los primeros en el Obradoiro. Los siguientes protagonistas tienen en común que nacieron en 1975, un par de años antes de que abriese sus puertas el centro educativo donde se conocieron, el Obradoiro. «Somo de los primeros en estudiar en este colegio, empezamos en 1979 y estuvimos hasta 1993», comenta Marta sonriente y encantada de volver a encontrarse con los que fueron sus compañeros de promoción. Estos ex alumnos del Obradoiro nacidos hace 35 años celebraron una gran fiesta en el hotel Meliá María Pita que prepararon durante semanas. «Todo salió genial», dicen.