José Luis López Páramo

Carlos Nárdiz Ortiz

A CORUÑA

José Luís López Páramo, ingeniero de caminos, fue director del Puerto de A Coruña entre 1977 y 1994. Antes había sido de otros puertos como el de Melilla, Tarragona y Santa Cruz de Tenerife. A la ciudad de A Coruña trasladó su experiencia anterior, acometiendo durante su etapa obras trascendentales para el puerto como el muelle del Centenario, el de Trasatlánticos, la primera fase de la dársena de Oza. Era el Centenario, cuyo proyecto realizó nada más llegar al puerto, del que se sentía mas orgulloso, por haber supuesto para A Coruña una diversificación de los tráficos, apostando por los graneles sólidos, frente a la dependencia anterior que tenía el puerto en más de un 80% de los graneles líquidos. Cuando un día le invité a dar una clase en la escuela de Ingenieros de Caminos de A Coruña, lo primero que dijo es que hay una Coruña desconocida, más alta que la que se ve, que está bajo el nivel del agua, en la que las mayores profundidades las ocupa el dique de abrigo. Hoy nos diría que ese récord le correspondería al puerto exterior de Langosteira.

Hay otro aspecto quizás menos conocido de López Páramo, que era su inquietud cultural y amor por la ciudad coruñesa, que le llevó a entrar en 1995 en el Instituto José Cornide de Estudios Coruñeses con un discurso sobre El ingeniero de caminos Celedonio de Uribe, un adelantado del moderno urbanismo coruñés . En él hacía referencia a la importancia de este ingeniero vasco, que había dedicado su vida profesional a Galicia desde su papel de jefe de Obras Públicas en A Coruña, y que a partir de 1859 se ocupó de las obras de transformación del puerto, con dos proyectos trascendentales: el malecón, del que se derivarán la avenida de Alférez Provisional y los jardines de Méndez Núñez; y la dársena de la Marina, con la ubicación actual, porque consideraba que además de mejorar al puerto se mejoraba la ciudad, por acelerar la construcción de los terrenos del derribo, la actual plaza de María Pita. Como decía José Luis López Páramo en su discurso, es a Uribe al que se debe el inigualable paisaje urbano de la Marina, impidiendo primero que el malecón y sus rellenos llegasen hasta el Parrote, y encontrando después la más perfecta de las ubicaciones posibles para la dársena, evitando su construcción en los Cantones.

En una entrevista que realizamos a López Páramo en el 2008 en la revista Vía 18 , le preguntamos como veía el puerto de A Coruña en la actualidad. Nos dijo que con mucho cariño, porque durante su etapa se realizaron obras que aún perduran. Quizás era entonces distinto el papel de los directores de los puertos, ya que como decía, antes tenían mayores competencias, sobre todo en la gestión. Esperamos que a José Luís A Coruña le pueda dedicar una calle, y que no le ocurra como a Celedonio de Uribe que todavía no tiene una calle en la ciudad.