El equipo más goleador no encajó y por primera vez el Celta se quedó con la pólvora mojada. Gran parte de culpa fue de Mackay, el meta coruñés de la Ponferradina que le dio la noche a David Rodríguez. La falta de puntería del nueve terminó privando al conjunto vigués de la victoria, pero cierto es también que los celestes entraron con el pie cambiado en la cita de El Toralín y sufrieron lo indecible en la primera media hora ante un rival envalentonado. Al final las tablas pueden considerarse un mal menor.
Durante media hora la Ponferradina le pasó por encima al Celta. Salió tan enchufado que a los dos minutos Rubén Vega ya había estrellado un balón en el palo. Granero encontró un filón en el desajuste defensivo celeste en el costado izquierdo y por ahí llovieron los centros de todos los colores. Lo tuvo cerca De Paula, Del Olmo tiró a gol sin portero y Hugo Mallo se arrastró para evitar el gol.
El don del Celta, tan congelado como la noche, fue sufrir y aguantar. También salir de la cueva cuando fue posible. Un taconazo de De Lucas le valió a David Rodríguez para plantarse solo ante Mackay, pero el coruñés ganó el mano a mano. Fue la jugada que despertó al Celta, que en un soplo pasó de no catar el balón al menos a disputarlo.
David, negado
Aunque con espíritu de mando, la Ponferradina ya no fue la misma en el segundo tiempo. Comenzó con el balón, pero el Celta se guardó mejor y la primera vez que salió la sombra alargada de los árbitros fue en aumento. Trashorras fue derribado en el balcón del área y el trencilla andaluz se lavó las manos.
A falta de media hora el Celta dio un paso al frente y se hizo con el control del partido y poco después David, tras una asistencia de Trashorras, tuvo una doble oportunidad. Se fabricó el espacio pero volvió a toparse con Mackay y con un defensa que le impidieron marcar para desesperación del talaverano.
En pleno arreón final vigués las ocasiones llegaron a pares. La tuvo de nuevo David pero su cabezazo volvió a encontrarse con Mackay. Herrera cambió a David por Abalo. Sin el talaverano se acabaron las ocasiones y la Ponfe tuvo la última, que desbarató Falcón. No será esta jornada cuando los célticos regresen a la zona de ascenso.