Marina Coruña acoge hasta el domingo una feria en la que se muestran 65 barcos que están a la venta a precios que oscilan entre los 5.000 y los 600.000 euros.
03 sep 2010 . Actualizado a las 12:03 h.Marina Coruña, el puerto deportivo ubicado junto a la torre de control marítimo, es, hasta el domingo, un escaparate de barcos. La primera edición de las Jornadas Náuticas permite ver 65 barcos, tanto nuevos como de ocasión y tanto veleros como motoras, con precios que van desde los 5.000 euros de una embarcación a vela de segunda mano a los 600.000 euros de un yate de 20 metros, un lujo con el que presumir. «Aquí se hacen contactos, las ventas se suelen realizar a posteriori», resumía ayer el gerente de Marina Coruña, Jesús González-Aller, reconociendo que la propuesta permite impulsar la imagen de A Coruña como sede náutica.
Curiosos y compradores fueron ayer dejándose caer por el pantalán de manera continua, aunque sin aglomeraciones. «Busco una Hobby 4, tuve una once años, pero me vine de Canarias y la vendí. Buscaba algo parecido, pero no encuentro nada en A Coruña», comentaba Rogelio Portos, que se define como un aficionado a la pesca de 62 años y que miraba ayer tarde una zódiac. Se quejaba de que eran «muy excesivos los precios» de este salón, que duplican los que se estilan en las islas Afortunadas. Por su parte, Jaime Blanco miraba con su mujer y su hijo la oferta, mientras esperaba por una batería para su embarcación, que explica que «no le importaría renovar». Coincide en que los precios para lo que el busca se le escapan y aunque valora el esfuerzo de la feria estima que debería «ser más grande». «No quería gastar más de 20.000 euros, para costear por Sada o Ferrol no hace falta más», explicaba, y afirmaba que las gangas están en las embarcaciones nuevas. «Esta Faeton Morage de 8,5 está muy bien de precio, 119.500 euros», explicaba, aunque matizaba que para él «seis o siete metros es lo ideal». También curioseaban Susana Magide y Antonio Astray. Acaban de comprar un barco en Gerona por 25.000 euros de 7,10 metros. «No es rentable por dinero, es un hobby, nunca se rentabiliza», explica Astray, que va por su cuarto barco, pero su pareja matiza que «si toca la lotería» aspirarían a uno mayor.
En Marina Coruña también estaba Sindo Eiroa. Vende una Willow Astipol 6,40 Fisher, por 19.000 euros, que alcanzaría los 28.000 si el comprador también quiere su atraque en Sada. «Me prohibieron navegar», resume con pena a la hora de explicar por qué vende «una barca de confianza».