Los tres partidos viven pendientes del 22 de mayo del próximo año. Para Losada y Negreira, será decisivo. Tello verá el desenlace desde la barrera, porque no concurrirá
29 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El curso político que arranca esta semana tiene un fin de fecha claro: será el 22 de mayo. Para ese día están fijadas las elecciones municipales y, por lo tanto, el diseño de un nuevo mapa político que puede cambiar, o no, la configuración y las responsabilidades del gobierno local.
Por lo tanto, los ocho meses que nos separan del inicio real de la campaña estarán marcados por ese aroma electoral. Especialmente en el caso de los dos grandes partidos, que son los que aspiran a gobernar en solitario. Esa es la apuesta del alcalde, Javier Losada, que fue el primero en anunciar su deseo de presentarse a la reelección y que ya fue confirmado como cabeza de lista por los responsables de su partido tanto a nivel provincial, autonómico y estatal.
Le queda un peldaño, que se supone de trámite. Será en los próximos días -la fecha definitiva aún no está fijada-, cuando someterá su candidatura al refrendo de la Agrupación Socialista Coruñesa. Los críticos, que en las últimas votaciones efectuadas alcanzaron unos porcentajes de voto superiores al treinta por ciento, parecen tener un caudal de apoyo insuficiente para forzar las primarias y presentar una lista alternativa.
A partir de ese momento, el líder socialista tendrá cuatro meses de plazo para confeccionar una lista que le permita mejorar los once concejales que obtuvo en las pasadas elecciones municipales, tres menos de los necesarios para obtener la mayoría absoluta. De entrada, todos los miembros de su actual gobierno municipal están dispuestos a seguir en la primera línea de batalla.
Las listas del PSOE
A priori, el que parece tener más difícil su presencia es Florencio Cardador, uno de los históricos del socialismo coruñés. Tras ser uno de los más estrechos colaboradores de Losada, ha perdido peso en el gobierno local en los últimos años y ese distanciamiento también le perjudica en los equilibrios que el regidor tendrá que hacer a la hora de componer su nuevo equipo. Los que señalan a su edad (llegará con 65 años a la cita con las urnas) encuentran rápida respuesta en sus defensores: «Carmen Marón es mayor que él (cumplirá 67 en el 2011) y acumula muchas más responsabilidades, ya que es portavoz municipal y diputada, además de edila de Hacienda, y nadie discute que vaya a seguir por su edad».
Además de Marón, también tienen plaza fija en puestos de salida Salvador Fernández Moreda, que será aspirante de nuevo a la Diputación y es el responsable provincial del partido -que además debe aprobar la lista que le presente Losada, al menos en teoría-, y concejalas de cierta proyección, como Obdulia Taboadela o Silvia Longueira, que también ocupan otros puestos de responsabilidad orgánica en el partido a nivel local y autonómico.
El resto de puestos tampoco está definido, aunque en los cenáculos socialistas se da por hecho que no habrá demasiados cambios adicionales. Javier Losada evita dar pistas: «Por ahora, no toca», se limita a decir cada vez que se le pregunta. Los que le conocen dan por hecho que ya tiene lista su alineación. «No se lo dirá a nadie hasta el último segundo, pero a Javier Losada no le gusta improvisar y seguro que tiene clara la lista en su cabeza», insisten esas fuentes.
Cambios en el PP
Losada ya sabe también que tendrá como principal rival a Carlos Negreira. El Partido Popular le confirmó como candidato la pasada primavera, con el respaldo de todo el aparato autonómico en un acto multitudinario en Palexco al que no faltó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, con el que mantiene una estrecha amistad desde que ambos coincidieron en distintos puestos de la administración pública, tanto en el Gobierno central como en el autonómico.
El líder del PP se ha multiplicado en los últimos meses en su faceta orgánica, reordenando candidaturas en los municipios de toda la provincia. Su «desaparición» de la política local, aseguran sus colaboradores más cercanos, «no ha sido tal, sino que se ha centrado en las visitas a los barrios para dimensionar un proyecto acorde con lo que esperan los ciudadanos de sus gestores. Y la mayor sorpresa que se ha llevado es que muchos de los colectivos con los que se ha reunido le han confesado que al alcalde solo lo ven en las fotos de los periódicos».
Negreira también tendrá que hacer frente al aluvión de «voluntarios» que se le han ofrecido para formar parte de las listas del PP, especialmente en las últimas semanas, cuando han empezado a circular encuestas sobre las posibilidades de éxito de lo populares en la ciudad. «Por primera vez, hay una posibilidad real de ganar. Y no solo de ser la lista más votada, sino incluso de sacar la mayoría absoluta, porque la gente está harta de los casi treinta años de gobierno socialista y del desgobierno de los últimos cuatro años en el que se han entregado a los nacionalistas y olvidado sus propios principios de los seis mandatos anteriores», insisten desde el bando del líder de la oposición.
El optimismo de los populares es casi idéntico al que públicamente exhiben los socialistas. Ni siquiera la crisis económica o los bandazos del Gobierno de Zapatero generan dudas. «Losada es el único que tiene un proyecto para la ciudad y lo ha demostrado», aseguran los más rotundos del PSOE.
Incertidumbre en el BNG
Ajeno a esta partida vivirá el aún portavoz del BNG, Henrique Tello. Tras anunciar que no pelearía por volver a encabezar la lista de su partido, volcó todo su apoyo en el responsable local, Afonso Sánchez Regueiro. En su hoja de ruta figuraba incluso la dimisión para darle paso a su candidato, que además es su asesor y figuraba en el séptimo puesto de la lista.
Ahora, su papel es una incógnita. La mitad del grupo nacionalista está en fuera de juego. Además de Tello, Mario López Rico y Margarida Vázquez están también fuera de la futura candidatura del Bloque, que contará con la única presencia de los afines a la UPG, el sector que representa los valores más ortodoxos de la organización frentista.
Esa pérdida de protagonismo de los tres referentes del BNG en la ciudad en los últimos años choca con la «invisibilidad» del nuevo aspirante nacionalista, Xosé Manuel Carril, un candidato de perfil bajo, desconocido y sin plataformas públicas en las que poder hacer oír su voz y ampliar un programa del que solo se sabe que se basará en la defensa del gallego. Así, habrá que ver el papel de las edilas María Xosé Bravo y Ermitas Valencia, que repetirán en la lista, en el equilibrio entre el pasado y el futuro del Bloque.