La concejala arteixana anunció que interpondrá una demanda contra el edil popular por el realojo de chabolistas.
30 jul 2010 . Actualizado a las 13:06 h.El acto de conciliación entre la concejala de Servizos Sociais de Arteixo, Lourdes Loureiro, y el portavoz popular, Roberto García, terminó como estaba previsto. Sin acuerdo entre ambas partes. Ya lo había anunciado el concejal popular, que no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer ante la amenaza de que la edila le interpusiese una querella si no se retractaba de sus declaraciones al denunciar que el realojo de chabolistas de Penamoa en Arteixo se hacía con el beneplácito del municipio.
Así que al no haber acuerdo, Loureiro ya anunció su intención de demandar al portavoz popular y exigirle 60.000 euros por daños y perjuicios por afirmar que intermedió con los propietarios de los inmuebles: «Parece ser que los hechos no son ciertos -en referencia a las declaraciones efectuadas por Roberto García- por lo que iremos a juicio», se mostró tajante la concejala de Servizos Sociais de Arteixo.
El portavoz popular prefirió mantener una actitud prudente y afirmó que se negó a retractase de sus afirmaciones. A este respecto, el concejal popular dijo que habrá que esperar a ver si la edila presenta la denuncia e insistió en que sus declaraciones fueron hechas dentro del contexto político.
En cuanto a las afirmaciones efectuadas por Loureiro, García aclaró: «No reconocemos los hechos que ella estaba exponiendo», sin aclarar qué fue lo que en el acta de conciliación se dijo. También aclaró: «No sé si hubo o no mediación pero no es causa de ningún delito y no estamos hablando de tráfico de drogas», en relación a la función de la concejala en el realojo de chabolistas de Penamoa en Arteixo.
Representantes de la asociación de vecinos de Meicende y la presidenta popular, Isabel Vila, además de concejales populares y militantes del partido quisieron mostrar su apoyo al portavoz, Roberto García. También estuvo presente el concejal socialista, Argimiro Rodríguez, del lado de la edila, aunque no pudieron entrar en la sala donde se celebró el fallido intento de acuerdo.
Vecinos recogen firmas
Por su parte, el candidato popular, Carlos Calvelo, afirmó que los vecinos de Meicende están recogiendo firmas en señal de protesta por estos realojos. Asegura Calvelo que no se trata de un problema de racismo, sino de convivencia porque el núcleo de Meicende está acostumbrado a vivir con familias de etnia gitana y con inmigrantes de forma pacífica y civilizada durante todos estos años.