Rescate de altura en Suevos

Juan Fariña ARTEIXO/LA VOZ.

A CORUÑA

El accidente de un pescador en un acantilado de difícil acceso movilizó ayer a los servicios de emergencias.

28 jul 2010 . Actualizado a las 12:35 h.

Dos pescadores coruñeses vieron truncada su apacible tarde de pesca en Suevos por un resbalón que obligó a movilizar a los servicios de emergencias para atender un rescate muy complicado debido a la accidentada orografía de la zona. Pasaban de las seis de la tarde cuando uno de los aficionados sufrió un resbalón que le provocó la rotura de una pierna. Su compañero avisó a los efectivos de urgencias del 112, que inmediatamente tuvieron el apoyo de unidades de Protección Civil, bomberos y Guardia Civil. El suceso se produjo en una zona conocida como O Corvo, concretamente enfrente de un pequeño islote denominado como Gayandra. Esta zona costera se encuentra situada entre el puerto de Suevos y la nueva depuradora de A Coruña. Es un lugar muy frecuentado por los pescadores, ya que sus aguas son ricas en todo tipo de pescados de roca, como pintos, maragotas o sargos. Difícil subida Aunque la lesión del pescador no revestía especial gravedad, el accidente se produjo en una zona que únicamente tiene como acceso un estrecho sendero rodeado de espesa maleza. La decena de efectivos de los diferentes servicios de emergencias que acudieron al lugar tuvieron que sacar todo su ingenio y fuerza física para subir en camilla al pescador desde las rocas hasta la carretera que une Suevos con A Coruña. Hasta nueve personas bajaron a las rocas para transportar la camilla. Su músculo estuvo acompañado por la tracción de un cable de acero por el que tiraba la polea de uno de un todoterreno de los servicios de emergencias, y que de esa forma colaboraba en la complicada ascensión de la camilla. Las maniobras para sacar al accidentado de las rocas se prolongaron durante más de una hora. La fortuna quiso que el lesionado tuviera un compañero de afición en ese momento, que indicó con rapidez la situación del accidentado a las unidades de emergencias, ya que desde la carretera prácticamente era invisible el lugar del accidente. El despliegue de servicios de bomberos, Protección Civil y Guardia Civil provocó que en la zona se congregaran un gran número de curiosos, algunos de los cuales regresaban desde su lugar de trabajo en el cercano puerto exterior. Finalmente, la cara de dolor del protagonista del suceso se mezclaba con un rictus de alivio cuando la prolongada ascensión por el acantilado finalizó con éxito.