El pintor de la belleza industrial

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Arquitecto de formación, se desvió a la pintura hace cinco años y desarrolló una obra propia y perfectamente reconocible

25 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Óscar Cabana asegura que piensa en blanco y negro: «Sí, cuando recuerdo cualquier cosa o sueño con algo lo hago en blanco y negro». Por eso su obra está dedicada casi en exclusiva a esos colores y toda la gama de grises que resulta de ellos. Solo hay una excepción: el rojo. Casi todas sus obras tienen algo rojo. Una franja, un punto o un círculo que llama la atención del espectador. «Sí, en el diseño gráfico se cuidan mucho los logotipos visuales. Y yo busco eso, una marca, que mis cuadros se reconozcan. Además, el rojo rompe un poco tanta frialdad».

Así lleva desde hace cinco años este arquitecto de formación. «Al terminar las asignaturas abrí un paréntesis para hacer mi primera exposición -recuerda-. Vendí mucho y me puse a preparar cuadros para la próxima muestra, en la que también volví a vender bastante. Luego, gané un premio, luego otro y, bueno, como se puede ver, aún no cerré el paréntesis», se ríe este artista que fue aprendiendo sobre la marcha: «Estaba un poco perdido, preguntando a otros pintores si esto era normal, si había algún truco, porque fue arrancar y empezar a rodar todo perfectamente».

Otra mirada

Devoto del acrílico y la espátula, Cabanas se inspira en lo que se podría denominar como paisaje industrial. Sí, en su obra aparece la refinería de Arteixo, las grúas de construcción de Monte Alto o las del puerto. «Me gustan aquellos paisajes en los que ha intervenido el hombre -reflexiona el pintor-. Se tiende a pensar que lo bello es lo natural y yo creo que en una fábrica también tiene cosas bonitas. Es decir, que no solo es eso de que nos estamos cargando el mundo, hay algo más».

Recientemente, el responsable de Adega Abica, en Riego de Agua, le encargó un cuadro sobre A Coruña. En él utilizó la técnica del collage con un guiño a La Voz: «Sí, colé las letras de La Voz de la edición de A Coruña porque son súper reconocibles. Son tan coruñesas como la torre de Hércules o el puerto. A la gente le encantan esas cosas. También uso a veces los cuadrados rojos del suplemento Fugas».