«Tuve que aprender a cantar mal para esta obra»

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Esta noche se estrena la función basada en la vida de Florence Foster, la excéntrica soprano de los veinte

23 jul 2010 . Actualizado a las 11:53 h.

Llum Barrera protagoniza hoy en el Teatro Colón Glorious! La peor cantante del mundo, la historia de la cantante Florence Foster Jenkins, la excéntrica soprano estadounidense que se hizo célebre por su absoluta negación en el arte de cantar. La función será a las 22.30 y las entradas cuestan 18 euros (902?434?443)

-¿Hay que ensayar mucho para cantar mal?

-Claro. Tuve que aprender a cantar mal para esta obra y eso me llevó su tiempo. Cuando te gusta cantar y tienes un poco de oído se te va la voz a la nota que es. Aquí no, hay que aprender a desviar la nota. No sé si al terminar esta función tendré que hacer al revés, es decir, afinar el oído.

-Seguramente quedará un poco maleada.

-Sí [se ríe]. Iré en vez del tono al semitono. Pero la verdad es que resulta todo muy divertido. Tienes que dar la mala nota en cada función. No tienes la presión de las sopranos, que les dicen que tienen que llegar a un fa sostenido y si no llegan se frustran.

-Josema Yuste cuantificaba el número de carcajadas de su última obra. Decía que llegaban a las 200. ¿Cuántas hay en la suya?

-Pues lo vamos a superar. Yo creo que 250. Si él dice 200, yo más, aunque sea por la ilusión de los menos años que llevo en la comedia respecto a él.

-¿Cuál es el secreto del éxito de esta obra?

-Que es algo real. Florence tenía ese don. Ella hacía creer a la gente que ella cantaba no mal, sino de un modo especial y diferente. Tenía fans como Cole Porter.

-¿Lo feo puede llegar a ser bello?

-Sí, lo que más me gustó al leer la función es que se trata de un personaje que perseguía un sueño. No hacía daño a nadie, solo cantaba muy mal. La gente sale con esa sonrisa de «¡Qué tía más excéntrica pero que buen rollo me deja!». Entonces sí, lo imperfecto también tiene un atractivo.

-¿La Tamara del «bel canto»?

-Sí, en su momento pensé en ella, también en Susan Boyle. El caso es que Tamara duró dos telediarios. En cambio Florence cantó toda su vida, con lo cual algo mejor tuvo que tener esta señora. Tamara fue una flor de verano. La seguían para reírse de ella y luego se esfumó. Florence iba más allá.