El buque «Noordam», que pretendía convertirse en hotel flotante en Sudáfrica, atracó ayer en el puerto coruñés con 1.200 pasajeros alemanes y 800 tripulantes
19 jul 2010 . Actualizado a las 12:37 h.A primera hora de la mañana de ayer hacía su entrada por primera vez en el muelle de trasatlánticos coruñés el elegante buque de bandera holandesa Noordam, con 2.000 personas a bordo; 1.200 pasajeros y 800 tripulantes. El barco, que transporta un chárter alemán, estuvo todo el día amarrado en el muelle coruñés, y, aprovechando el magnífico día de ayer, la gran mayoría del pasaje aprovechó para estirar las piernas y hacer un poco de turismo por A Coruña. El Noordam, que llegó de Bilbao, zarpó a las once de la noche de ayer de A Coruña rumbo a Lisboa y en los próximos días hará escala también en Cádiz, Gibraltar y Barcelona. Se trata del mismo barco que pretendía convertirse en hotel flotante durante la celebración del Mundial de Sudáfrica y que la falta de demanda abortó la misión y el buque acabó recalando en Vigo.
A mediodía de ayer hubo un acto protocolario entre la Autoridad Portuaria y el capitán del buque, en el que se intercambiaron placas conmemorativas, momento en el que el capitán del Noordam , Hans Metaboer, afirmó estar «muy contento» de volver a A Coruña, «ciudad en la que ya estuve en varias ocasiones con otros barcos».
Convenio
La visita del Noordam forma parte del convenio alcanzado hace unos meses por la Autoridad Portuaria coruñesa con los principales operadores de cruceros internacionales para que sus buques realicen escalas en A Coruñ a.
El
Noordam
es la niña bonita de la naviera Holland América Line, que posee un total de quince buques. Estrenado en el 2006, se trata de un barco de brillante casco azul espectacular, con 292 metros de eslora y 32 de manga (ancho), y una altura de 9 pisos, que exprimiendo su capacidad máxima puede llegar a transportar hasta 1.918 pasajeros, distribuidos en más de 1.500 camarotes y 162 suites, además de los 800 tripulantes, clar
o.
Como es de imaginar, a este barco no le falta detalle para el disfrute del pasaje, desde un restaurante en dos alturas con capacidad para 1.700 comensales, además de un comedor exclusivo que funciona solo con reservas que incluye una exclusiva vajilla Bvlgari en la que cada pieza está valorada en unos 400 dólares, sobre una mantelería de hilo de Egipto. Los pasajeros disfrutan de varios bares, casino, salas de lectura y reuniones con acceso a Internet, auditorio con 1.200 localidades, demostraciones culinarias y actividades de ocio y deportivas, además de varias piscinas, yacusi, y una pista de baloncesto y de voleibol.
En fin, toda una ciudad flotantes pensada para el disfrute de los sentidos atendida por una tripulación que aglutina 35 nacionalidades y hablan 45 idiomas, aunque la gran mayoría son indonesios y filipinos. Como curiosidad para los buscadores de datos, el primer
Noordam
fue el segundo buque que el 14 de abril de 1912 envió un mensaje al
Titanic
advirtiendo de la presencia de hielo en su ruta hacia Nueva York.