El mar bravo engulló las playas

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La marea viva de ayer por la tarde se unió al mar de fondo y provocó un fuerte oleaje que cubrió totalmente de agua los arenales de Riazor, el Orzán y el Matadero ante la mirada de muchos curiosos

15 jul 2010 . Actualizado a las 13:15 h.

A Coruña se quedó ayer sin playas durante varios minutos. El océano se las tragó de un bocado. Un fuerte oleaje -provocado por la unión de una marea viva y del mar de fondo- hizo que el agua engullera literalmente los arenales del Orzán, Riazor y el Matadero durante la pleamar, que tuvo lugar entre las seis y las siete y media de la tarde.

La fuerza con la que subía la marea hizo que se tuviese que cortar, como medida de precaución, la zona de la rotonda de las Esclavas y la coraza del Orzán, aunque el resto del paseo marítimo quedó abierto para que decenas de curiosos pudiesen contemplar y fotografiar este paisaje marino, que también fue uno de los más admirados por los usuarios que viajaban en el tranvía turístico.

Según explicó Carlos García Touriñán, responsable del servicio de Protección Civil y Socorrismo, «es normal que se produzca este oleaje cuando son las mareas vivas y vienen combinadas con otros fenómenos, como son el mar de fondo o un fuerte viento. La de hoy -por ayer- al ser con mar de fondo tiene más fuerza el agua, sobre todo cuando la ola se recoge; mientras que, cuando coinciden con viento, las olas se levantan y son más espectaculares».

Asimismo, señaló que la hora a la que se produjo la crecida de la marea también provocó que se tomaran determinadas medidas de precaución, «porque podía haber gente en los arenales. Si la marea coincide por la noche, no hay ningún problema». García Touriñán recordó que es bastante usual que este fenómeno se produzca en pleno mes de julio, «y vendrán mareas más duras en agosto. Todo dependerá de a qué hora coincida la subida». Asimismo, dijo que el reciente relleno de los arenales no tiene nada que ver con que el agua alcanzara el paseo marítimo, «porque con las mareas vivas siempre ha llegado. El relleno te permite ganar altura, pero no evita que llegue el mar. La arena no son rocas».

Las banderas rojas ondearon ayer en todas las playas coruñesas. A la del Matadero acudieron muchos surfistas, pero tuvieron que regresar con sus tablas a casa.