Varios contusionados leves por caerse de la fuente de Cuatro Caminos, tres personas atendidas por intoxicación etílica en el Hospital A Coruña y dos contenedores quemados en Arteixo y Culleredo fue todo el balance de la gran celebración que vivieron los coruñeses de toda la comarca por la consecución de la copa del mundo de fútbol. La fiesta se prolongó hasta bien entrada la madrugada, y fue definida por los bomberos del parque de la Grela como «una noche maravillosa. Ganamos y no pasó nada».
Y eso que, de las 10.000 personas que se concentraron en la plaza de María Pita para ver el partido en una pantalla gigante, se pasaron a las cerca de 20.000 en el entorno de Cuatro Caminos, donde el Ayuntamiento decidió cortar el tráfico y el agua para permitir el acceso al mayor número de aficionados. Desde niños a mayores, todos se juntaron en esta famosa fuente para festejar el triunfo de la roja, cuyas banderas seguían -ayer por la mañana- ondeando en muchos balcones.
Mientras, varios operarios del servicio de limpieza se dedicaban a retirar toda la suciedad acumulada durante la celebración, que duró varias horas y que de Cuatro Caminos también se trasladó al paseo marítimo, donde uno de los surfistas de la fuente amaneció vestido con una camiseta roja.
Los mandatarios de los concellos de la comarca coruñesa también siguieron muy de cerca los más de cien minutos que duró el partido de fútbol, y no faltó quien lo festejó por todo lo alto. Fue el caso de la alcaldesa de Arteixo, Pilar Souto, que incluso se atrevió a meterse dentro de una fiesta de la espuma para mostrar su alegría por la consecución de la primera copa del mundo de fútbol.
Apoyo desde Holanda
Y en Holanda también hubo representación española, de la mano de los pequeños oleirenses Álex, Dana y Noemí Pérez Van Beek, hijos de un coruñés y de una holandesa, que festejaron por todo lo alto el triunfo de España en la ciudad de Zeevenar, a pesar de que estaban rodeados de miles de seguidores del equipo que se enfrentaba con el combinado de Del Bosque.