Los vehículos se agolpan en el arcén de la carretera próxima a la playa nudista mientras los usuarios piden un párking nuevo.
08 jul 2010 . Actualizado a las 13:36 h.Con la llegada del verano, los problemas de aparcamiento en los principales arenales de la comarca se intensifican, pero si la playa es nudista puede tener una mayor demanda de usuarios. Es el caso de Combouzas, el arenal de Barrañán, donde decenas de coches aparcan en el arcén con el riesgo que supone para los peatones.
Luis, de 37 años, lleva más de dos décadas yendo a Combouzas y explica que de las «pocas» playas nudistas que existen en la comarca, esta es la más concurrida. Dice que la zona reservada para el aparcamiento se abre en julio -ya que se trata de un acuerdo entre la cantera y el Concello arteixán para que los usuarios puedan aparcar en esa zona- y que hay gente que no se da cuenta de que «ahí se puede estacionar». Luis también cree que muchas veces la zona de aparcamiento «está a rebosar» y que los vehículos se ven obligados a utilizar el arcén. Cree Luis que esto provoca un gran peligro tanto para los peatones como para los coches que circulan por la carretera y se queja de que el Concello no hace nada: «El Ayuntamiento solo está para poner multas».
Juan Alberto pasa a diario por la AC-514, la carretera que une Barrañán con Arteixo, y denuncia que siempre hay coches aparcados en el arcén «invadiendo la mitad del carril» a pesar de que la zona de aparcamiento esté prácticamente vacía. Asegura Alberto que ya ha llamado en tres ocasiones a Tráfico para que solucione este problema, «ya que la Policía Local dice que no es su competencia». Este motorista asegura que no le han debido de hacer mucho caso «porque la gente sigue aparcando donde mejor le venga», aunque puntualiza que eso no significa que los agentes no se hayan pasado por allí.
Alberto tampoco cree que la solución esté en poner multas, pero explica que circular en moto por esta carretera conlleva un gran peligro: «Al ser curvas hacia la derecha, los coches mal estacionados quitan visibilidad y tienes que estar pendiente de que nadie te abra una puerta y te tiren al suelo», concluye.