El globo de papel más grande del mundo no defraudó y salió volando desde la plaza García Naveira entre los aplausos de los miles de asistentes
17 ago 2026 . Actualizado a las 01:20 h.A diferencia de un eclipse total, los horarios del globo de Betanzos siempre son aproximados. El aerostato de papel no se rige por más leyes que la del calor que le da vida. El de este año no tuvo que luchar contra los elementos. No hubo lluvia, el viento era tibio, la noche era plácida, con más testigos de lo habitual por la eclosión del turismo poscovid.
La comitiva salió a una hora prudente, a veinte minutos de la media noche, y el operativo siguió con normalidad. El formato oblongo dio pasó a un cebado más redondito. Todo iba según lo previsto, pero el costado más próximo a las escaleras se resistía a inflarse. El globo cojeaba hacia ese lado, y cuando lo alzaban el público presente se percataba de que algo ocurría en esos cuarterones. En ellos estaban dispuestos a volar Donald Trump agarrado a un cohete con el rostro del campeonísimo Cucurella; alusiones varias a la corrupción, a la política decepcionante; las listas de espera en el sistema de salud; otro espacio de papel llevaba la firma del Patronato de la Fundación Globo de Betanzos. Pasó una hora, era la una menos veinte, y la única novedad era una ambulancia que entró en la plaza para atender a alguien en el entorno del palco de la música. Por fin, a las 00.56 horas, el globo emprendió el vuelo dirección Bergondo.
Antes del gran momento, los betanceiros ya se vistieron de fiesta. A las 19.30 hora, la iglesia de Santo Domingo acogió la Función del Voto a San Roque. La alcaldesa, María Barral Varela, dio lectura a la tradicional ofrenda y apeló a la solidaridad frente a los desafíos actuales, pidiendo especial atención para la juventud, las personas mayores, los colectivos más vulnerables y exigiendo una sociedad más justa, integradora y libre de violencias.
No falto tampoco la música con el grupo Elebé 2.0, que puso a bailar a los asistentes en una noche en la que tocaron el cielo
Para que la jornada transcurriera en las máximas condiciones de seguridad el Concello desplegó un dispositivo con medio centenar de personas, entre efectivos de la Policía Local, Protección Civil y voluntariado.
Después de ver volar, un año más al globo, los betanceiros ya tienen la mirada puesta en la primera jira de Os Caneiros.