Vecinos de Someso denuncian con una sentada el tráfico de drogas en la zona
A CORUÑA
Los residentes en el lugar de Someso mostraron su rechazo al tráfico de drogas con una sentada en plena calle. Sobre unas 25 personas de este pequeño núcleo poblacional, que habían sido convocadas mediantes octavillas, realizaron este acto de protesta con dos fines. Por un lado, pretenden llamar la atención de las autoridades sobre el problema que aseguran que sufre el barrio. Por otro, disuadir con su presencia a aquellas personas que supuestamente acuden a la zona a surtirse de droga.
La cita era a las nueve, pero media hora antes ya se podía ver a varios de los vecinos preparándose para la protesta. Comentaban que durante el día no había habido apenas actividad, al trascender la publicación de la noticia. De hecho, una de las personas que los vecinos apuntan como traficante se encaró con varios de los residentes, sin que la cosa pasase de lo verbal.
Ya en la sentada los integrantes de la protesta aseguraban sentirse satisfechos de lo alcanzado. Decían que gracias al eco que generaron sus denuncias por primera vez en mucho tiempo habían tenido un día sin que se distribuyesen estupefacientes. «Vamos a seguir protestando si esto no se arregla, que lo tengan claro», indicaba una de las promotoras del acto, que por miedo a represalias quiere mantenerse en el anonimato.
Los vecinos sostienen que se sienten totalmente desprotegidos. «Tenemos mucho miedo de que esto vaya a peor, ahora que empieza el verano y se hace más vida en la calle -asegura la promotora-. Pedimos a la policía y al Ayuntamiento que tome cartas en este tema, porque aquí hay mucha gente mayor que vive con miedo».
Problema reciente
Los vecinos del Lugar de Someso denunciaron esta semana que desde hace tres meses la zona se ha convertido en un punto habitual de venta de drogas. Sostienen que diariamente varias personas acuden a este núcleo poblacional a proveerse de estupefacientes y que las operaciones se hacen en plena calle.
Para demostrarlo han grabado varios vídeos. En ellos se puede ver cómo jóvenes acuden en coches al lugar, detienen los vehículos y esperan a que una persona se les acerque. Esta les entrega pequeños paquetes. Los receptores, en muchas ocasiones, llegan con mujeres, que guardan los pequeños paquetes en el sujetador y se van.
Además de ello, dicen que en la zona los coches circulan con temeridad, poniendo en riesgo la integridad de las personas que allí residen, muchas de ellas de edad avanzada.