Las constructoras piden participar en las decisiones de recortes en las inversiones de Fomento

Julio Díaz de Alda MADRID/COLPISA.

A CORUÑA

28 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las constructoras quieren tener capacidad de decisión en el nuevo escenario al que se enfrenta la obra pública. Con un recorte anunciado para este año y el siguiente de al menos 6.400 millones de euros en inversión en infraestructuras, los principales actores del negocio aspiran, al menos, a ser escuchados por José Blanco. El ministro de Fomento y su equipo analizan estos días la manera de acometer el tijeretazo de la manera menos perjudicial, y las grandes firmas del sector van a hacer un frente común para intentar que la penúltima vuelta de tuerca en la lucha contra el déficit les haga el menor daño posible. Seopan, la patronal de las constructoras de mayor dimensión, tiene prevista una reunión a comienzos de la próxima semana. En ella, ACS, Ferrovial, FCC, Sacyr Vallehermoso, Acciona y OHL, entre otros, tratarán de evaluar el impacto del plan de ajuste (hay voces que advierten de una pérdida de 100.000 empleos) y consensuar una postura común. El objetivo es «participar» en el proceso de replanteamiento de las obras, según adelantó ayer el presidente de FCC, Baldomero Falcones.

Las constructoras están dispuestas a convertir en concesiones obras que, próximas a su final, la nueva situación deje en el alero. Para eso será imprescindible también el consenso de las comunidades autónomas. Fuentes del sector reconocen que «aunque Fomento está trabajando mucho, hasta dentro de al menos un mes no se sabrá qué obras salen adelante, se paralizan o se suspenden».

Falcones reconoció que algunas actuaciones «pueden esperar»; pero al tiempo recordó que la obra pública «que en España ya estaba ralentizada» es un pilar fundamental de la economía.