Carrera de obstáculos en la Grela

Toni Silva A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Unos cincuenta mil vehículos pasan cada día por esta zona de entrada y salida de la ciudad, con horas de congestión entre unas zanjas y desvíos que se han convertido en una gincana

20 may 2010 . Actualizado a las 12:44 h.

La Grela y su entorno se han convertido en una trinchera gigante. Los vehículos avanzan entre zanjas, mientras numerosos operarios protegidos con cascos trabajan expuestos a una insolación antes de la llegada de junio. La salida de la ciudad hacia Caballo se ha convertido en un caos teñido de amarillo, el color de las bandas rugosas o el de las señales que avisan de que las sempiternas rectas de entrada o salida a la ciudad han pegado un quiebro a la altura del centro comercial Marineda Plaza. Son señales provisionales, pero en los conductores que padecen el atasco diario ha calado el convencimiento de que las nuevas curvas se quedarán para siempre, al igual que los sentidos reinventados en Salgado Torres y la avenida de San Cristóbal. El resultado, una gincana sobre dos o cuatro ruedas para miles de vehículos de lunes a viernes.

Pero desde el Ayuntamiento de A Coruña se ha insistido este misma semana en que las voluminosas obras están cumpliendo los plazos establecidos, con lo que el nuevo centro comercial y las vías afectadas estarán listas para mediados de julio.

Durante el primer trimestre del año, la comisión técnica municipal exigió a la Xunta que realizase «como mínimo» dos de los tres niveles que tendrá la rotonda de la tercera ronda que se construirá precisamente para dar servicio al futuro complejo comercial, previendo incluso que podría estar lista «antes de la apertura de Ikea». La previsión municipal sobre la afectación de la empresa sueca es de unos 14.000 vehículos más al día en unas carreteras de acceso y salida de la ciudad ya bastante saturadas por la actividad industrial del polígono.

No obstante y, aunque el gobierno autonómico consiga construir en plazo los dos niveles superiores de la rotonda, los trabajos no se estiman suficientes para dar cabida a los 50.000 vehículos previstos al día en la avenida de Baños de Arteixo. El resultante total una vez abierto Ikea se estima en 64.000 coches. Una de las soluciones que se plantean es la recomendación a través de paneles informativos en las principales vías que conectan con A Coruña para aconsejar la entrada de Ikea a través de la A-6. El beneficio sería para la avenida Alfonso Molina, así como en la glorieta de Eduardo Diz López y la zona de Lonzas.