«Siempre pagan los de abajo»

R. Domínguez A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Jóvenes y mayores, trabajadores o pensionistas, no dudan de la necesidad de los recortes económicos, pero discrepan sobre a quién se le va a pasar la factura de la crisis

15 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Estoy de acuerdo en que hay que tomar medidas, pero antes de empezar por los que menos tienen, habrá que empezar por los que más». La reflexión es de Mario Casas Vázquez, de 27 años, que pasa un mínimo de doce horas al día al volante de su taxi y define con una palabra las medidas del Gobierno para contener el gasto. «Pésimas». Frente a ellas, lanza alguna sugerencia: «Que recorten esas pensiones vitalicias que dan a altos cargos políticos, que no son como las de los jubilados de a pie».

«Eu non sei o que se pode facer, pero serán os políticos os que se teñen que mover», valora Joaquín Gallego, autónomo de 64 años al que la crisis mantenía ayer paseando porque «xa non hai castañas e tampouco fai tempo para vender xelados».

«Los que estamos trabajando somos los que podemos mantener a los que están en el paro, los de a pie somos la mayoría», reflexiona José Manuel Fandiño, administrativo de 46 años, quien, a la espera de conocer en qué tramos se establece la rebaja de sueldos para los funcionarios, considera que no bastarán con las medidas planteadas.

También Víctor Moscoso, de 34 años, cree que «a lo mejor los que tenemos trabajo estable tenemos que tirar del carro», pero se queja de que «siempre pagan los mismos». Ha notado la crisis en su propia familia -su mujer ahora trabaja «días sueltos»- y considera que debería recurrirse más a «las grandes fortunas y a los bancos, que siguen teniendo grandes beneficios». El ejemplo, apunta, está bien cerca: «Mira Portugal», dice.

«Que vayan a por los ricos», «yo no he visto a ningún político pasando hambre» o «siempre paga la clase trabajadora» son algunas de las frases entrecruzadas por Isaac Amado, Iago Pérez y Silvia Jiménez, los tres en la mayoría de edad o cerca de, estudiantes de bachillerato. Con padres trabajadores, funcionarios y autónomos, la crisis la han notado en la paga o en el extra que antes había para algún capricho y ahora, menos. «Salimos igual, pero gastamos menos», dicen casi a trío.

Raimundo Brenlla y Magdalena Blanco, con 64 años, dan gracias por tener trabajando al chaval. «En nuestra familia nadie ha perdido el empleo, pero la vida sube y los sueldos no», resume él. Trabaja en una empresa de seguridad y no entiende que se congelen pensiones y se bajen retribuciones de colectivos mayoritarios mientras «los que ganan sueldos millonarios, como los ministros, aun encima les queda una pensión; si yo me quedo sin trabajo, tendré el paro un tiempo, pero después me tengo que buscar las habichuelas, esos gastos son los que tienen que controlar más», cree.

Un pensionista, antes funcionario, José Manuel Rey Vilar, no oculta su enfado: «Toda la vida igual, siempre pagan los de abajo», se queja mientras enumera concejales, conselleiros, altos cargos políticos, «los Méndez y los Botín» a quienes, considera, «nada les hace que les quiten un 5%, pero al que cobra una paga de 600 euros, sí; ¿dónde está todo el dinero que le dieron a la banca? ¿por qué no lo devuelven», pregunta. Él, que tantas veces fue Melchor en las cabalgatas coruñeses, es tajante: «Ni los Reyes Magos creen ya en los políticos».

A su lado, un vigilante de la ORA, Francisco Javier Prieto, apela a la unidad de los políticos: «Esto no es uno contra otro, pongámonos a trabajar juntos ya», pero lamenta igualmente que «los grandes beneficios» se libren de unos recortes que pagan «los que no llegan a mileuristas».