Las audiciones para participar en el nuevo espectáculo del Centro Coreográfico Galego congregaron estos días en A Coruña a 72 bailarines de ocho nacionalidades
31 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Silencio absoluto, la música de un piano, y decenas de alumnos que siguen los ejercicios marcados. No es una clase más de danza, pero los participantes prefieren pensar que sí para que no les traicionen los nervios. Es una clase «especial», se trata de una audición, ya que a la vez que realizan distintos pasos están siendo evaluados muy de cerca por un jurado que decidirá si entran a formar parte o no del nuevo espectáculo de una compañía. Su futuro.
Esta situación se vivió el lunes y el martes en el complejo deportivo de Elviña, ya que se celebraron las pruebas para participar en el nuevo espectáculo del Centro Coreográfico Galego, Ethuria. A viaxe soñada, que dirigirá Mercedes Suárez, directora de la compañía Druida.
El baile no entiende de idiomas, por ello esta cita congregó a gente de ocho nacionalidades. Personas que viven por y para el baile, y que no dudaron en coger un avión desde Rusia aunque tuvieran que competir con 72 bailarines por una de las doce plazas que se convocan. Después de una hora y media de clase, toca decidir. El jurado hace una pausa y cuelga una lista con los doce seleccionados que pasan a la siguiente fase. La docena de agraciados dispone de media hora para preparar una variación personal clásica o contemporánea. A continuación, una entrevista personal. Ya solo queda esperar. Los 24 finalistas pudieron despejar sus dudas ayer por la tarde. La lista estaba colgada: ya hay cuerpo de bailarines.