La jornada estuvo protagonizada por quejas de funcionarios por el calor de sus oficinas en Matogrande y continuó con protestas por falta de electricidad, desaparición de estatuas e impago de salarios
26 mar 2010 . Actualizado a las 12:02 h.«Había algunos trabajadores que estaban en Concepción Arenal y otros en la avenida del Ejército y que ya tenían muchos problemas en sus edificios. Cuando nos mudamos aquí, nos prometieron que este inmueble iba a ser el paraíso, y es lo peor del mundo». De esta forma recordaba ayer Charo Jambrina el proceso de traslado y los percances que llevan sufriendo desde hace casi dos años, cuando se cambiaron al edificio Proa de Matogrande, un inmueble con múltiples deficiencias y donde la semana pasada la rotura de una tubería inundó tres plantas y afectó a una cuarta.
Justo el día en el que tuvo lugar esta avería, los trabajadores tenían pensado celebrar una asamblea para comenzar a realizar una serie de protestas por las altas temperaturas -de entre 27 y 30 grados- que soportan en estas oficinas de la Xunta (que cuenta con ocho de las doce plantas del inmueble, dedicadas a juzgados de lo mercantil y de los contencioso, y a la delegación provincial de la Consellería de Traballo e Benestar). Con una semana de retraso sobre la previsión inicial, medio centenar de trabajadores se concentraron ayer en el recibidor del edificio Proa para pedir una solución a este problema que afecta «gravemente a nuestra salud y a nuestro trabajo». Ataviados con pareos y collares de flores, los funcionarios reclamaron que se acabase con las altas temperaturas del edificio. «Estos días, como sabían que íbamos a protestar, encendían el aire acondicionado a todo trapo para que los termómetros no subieran, pero muchos trabajadores sufrieron contracturas porque les daba el chorro del frío en el cuello y en la espalda», comentaba ayer Margarita Romay.
Los funcionarios del Proa recibieron ayer buenas noticias desde la Inspección de Trabajo, que por primera vez le dio la razón al comité de empresa y ordenó a la Xunta que en un plazo de 45 días arregle todas las deficiencias del edificio Proa, principalmente las que afectan al aire acondicionado, la ventilación, el suelo levantado o los cables y tubos al aire. Los trabajadores se mostraron contentos con esta medida, aunque algo escépticos «de que se vaya a cumplir».
Corte de luz
Treinta horas sin suministro
Un error en el cobro de una factura de la empresa Unión Fenosa-Gas Natural provocó que las estudiantes Isabel Vázquez y Lorena Patiño tuvieran que estar durante cerca de treinta horas sin suministro eléctrico en su piso. Las afectadas denunciaron que el error había sido culpa de la compañía y de su proceso de fusión, ya que ellas habían abonado correctamente todas las facturas. A pesar de haber realizado bien todos los trámites, Unión Fenosa-Gas Natural las dejó sin suministro, y por eso ellas decidieron mostrar su enfado llevando parte de sus electrodomésticos y enchufándolos en la oficina que la compañía tiene en la calle Fernando Macías. Aunque no les dejaron entrar en las dependencias para llevar a cabo su propósito, los usuarios que había en el interior aplaudieron su iniciativa, e incluso hubo uno que les cedió su turno para que pudieran presentar su protesta en el mostrador. Afortunadamente, sobre las tres de la tarde de ayer (y treinta horas después), la electricidad volvió a casa de Isabel Vázquez y Lorena Patiño, y pudieron continuar con su vida cotidiana.
Méndez Núñez
Nostalgia de un pescador
Hace algo más de dos años que las autoridades municipales decidieron llevarse de los jardines de Méndez Núñez la estatua conocida como El pescador napolitano . Muchos de los usuarios de esta zona verde echan de menos el monumento y uno de ellos, Rodrigo López Barreiro, decidió ayer colocar un cartel en el que pregunta dónde está la figura y por qué tardan tanto en reponerla.
Protesta laboral
Reclamaciones
También antiguos trabajadores de la empresa de joyerías Malde se concentraron ayer delante del negocio que esta firma tiene en la calle Real, para protestar por la gestión realizada por esta compañía. Según denunciaron, esta firma les adeuda las nóminas de nueve meses, así como las correspondientes indemnizaciones.