El alcalde elude ponerse una nota con la que valorar su gestión estos años, pero sí admite sentirse satisfecho, «porque soy un alcalde veinticuatro horas, que trabaja siempre para la ciudad y para no defraudar la gran confianza que han depositado en mí los coruñeses».
-¿Saben ya cuántas alegaciones hay al plan general?
-No. Se están tabulando, pero yo estaría igual de preocupado con una que con diez mil, con lo que he dado orden de que se conteste a todas y se las estudie todas.
-¿Le ha sorprendido que se hayan presentado tantas?
-El plan recoge todas las prioridades de la ciudad que queremos para el futuro. Y, a pesar de que algunos hablan de falta de transparencia, lo cierto es que hemos dado todas las facilidades para que la gente pueda participar. El problema es que hay un grupo muy grande de reclamaciones que se ha generado por una mentira provocada por un afán de confrontación política. Lo que queremos es que haya la mayor seguridad técnica, jurídica y emocional posible.
-¿Cómo se redactará el artículo de la discordia?
-Diciendo que ningún edificio quedará fuera de ordenación por altura o volumen.
-¿Cumplirán los plazos y aprobarán el PGOM antes de las municipales?
-Dependerá de los informes sectoriales que hay que incorporar. No podemos precisar cuándo estará listo, pero intentaremos que sea lo antes posible.
-¿Y las terrazas?
-La sustitución de las terrazas no es una prioridad inmediata, pero he cumplido con una parte de mi compromiso, que era presentar un proyecto. Y ahora, sin dejar de ejercer la autoridad, toca dialogar y consensuar.