Un paso a nivel en tierra de nadie

A CORUÑA

Ninguna Administración asume como propio el vial de Aranga donde un tren arrolló a un camión de basuras

13 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Juan Fernández y su compañero todavía tienen el susto en el cuerpo después de que un tren de mercancías los arrollase cuando cruzaban el paso a nivel dentro de un vehículo de recogida de residuos. Fue el pasado martes y ocurrió en la zona conocida como A Reborica, a la altura del punto kilométrico 548 de la N-VI, en el término municipal de Aranga. Pero la carretera que atraviesa el paso a nivel y por el que circulaba el camión parece no tener dueño. Quizás vendría bien que lo tuviera, sobre todo, porque alguna institución debería hacerse cargo de los innumerables baches que presenta la calzada sin asfaltar o porque las señales que indican la presencia del paso a nivel están tiradas en el suelo o escondidas entre la maleza.

El Concello confirma que este vial se corresponde con la antigua N-VI y que la carretera es propiedad de Fomento. En cambio el ministerio lo niega sin saber a quién podría pertenecer. Incluso algunas voces sugirieron que la Entidad Estatal de Suelo, Sepes, podría ser la propietaria. Consultada la fuente, lo niega rotundamente: «La única carretera de la que fuimos propietarios por esa zona es la del acceso al polígono de Teixeiro, en Curtis, que también tiene un paso a nivel, pero que no se corresponde con la antigua N-VI». La entidad explica que participa en la construcción de accesos a parques empresariales y que «una vez que se termina la obra, la recepciona la administración competente». Ahí termina su función, aunque puede darse el caso en el que la entidad responsable se niegue a recepcionarla y se produzca un litigio pero «este no es el caso de esa carretera», aseguran.

Si el vial no es ni del Ministerio de Fomento, ni del Concello, ni de Sepes y el Concello tiene claro que de la Xunta tampoco, ¿quién puso las señales que avisan del paso a nivel? ¿Y quién las arreglará ahora que están en el suelo después de que se haya producido un accidente que pudo terminar en tragedia? ADIF asegura que a ellos les compete la señalización dentro de la zona de los raíles, pero no la de calzada: «Esa es responsabilidad del propietario de la carretera».

Así en estas idas y venidas está Jesús López. La antigua carretera N-VI divide la granja de este vecino de Aranga que lleva más de dos años intentando sin éxito que alguna administración se haga cargo de la calzada. Pide que se la asfalten porque los baches son «terribles»: «Te obligan a ir despacio y luego es muy difícil coger velocidad para atravesar el paso a nivel», indica.

Jesús López presenció el accidente del pasado martes: «Pudo ser una desgracia», explica. Pero no es el primero que sucede en ese punto. Este coruñés afincado en Aranga recuerda que hace más de año y medio un tractor también fue golpeado por un tren en el mismo paso: «Entonces tampoco pasó nada. El conductor del tractor también tuvo mucha suerte», aunque para este vecino la prevención es la mejor arma para luchar contra la fortuna.