Es el Peteiro de siempre, pero siempre sorprende. Esta vez con unos óleos sobre fibra de vidrio que conforman unas originales esculturas en las que A Coruña aparece sobre un delfín o un calamar lleva encima el paisaje de Carnota. Jorge Peteiro Vázquez (A Coruña, 1959) inauguró ayer la muestra Escultura y obra reciente en la coruñesa sala de arte Atlántica, que cambió de bajo, del 15 al 13 de Federico Tapia. Con su colorido y formas habituales presenta cuadros, troncos pintados, y la novedad antes mencionada. «Estas piezas son una mezcla de pintura y escultura que hasta ahora nunca se expusieron. Es como si fuese la que hay en el exterior del acuario, por ejemplo, pero con un cuadro encima», intenta explicar el artista. Un autor tan prolífico y con tanto éxito que, desde que hace un año apalabró esta muestra con Salvador Corroto, propietario de la galería, tuvo que ir guardando creaciones para tener obra disponible para la exposición. Un creador constante cuyo trabajo más reciente fue el que terminó ayer mismo. «Toda mi obra es reciente», confiesa el autor de la colección de pines de La Voz que hace unas semanas este periódico ofreció a sus lectores y que se convirtieron en un gran éxito. Ayer Peteiro lució en la solapa el de la torre de Hércules.
A la inauguración acudieron muchos colegas artistas como Julia Ares, Felipe Criado o Gosia Trebacz, la anticuaria Nena Vidal; el director del Palacio de Congresos, Enrique Pena, o el doctor Alberto Juffé. La sala de arte se quedó pequeña ante la gran afluencia de personas que acudieron a la inauguración de la muestra, en la que destaca, además de las citadas obras realizadas en fibra de vidrio, un enorme cuadro sobre la Catedral de Santiago. Mugardos, San Andrés de Teixido, O Caurel o Nueva York son otros de los lugares que con su peculiar estilo plasma Peteiro. A pesar de los tiempos que corren contesta con un «nooo» largo y rotundo cuando se le pregunta si le afecta la crisis. «Yo sigo vendiendo», asegura como si nada. Las fotografías del cuidado catálogo son obra de Pablo Candamio, hijo de la también fotógrafa Yolanda Ferrer.
Pasaron 35 años desde que Pepe Escourido realizó los primeros trabajos en el laboratorio de A Coruña del Instituto Español de Oceanografía. «Fue tantas cosas en esta casa a lo largo de los años que acabó convirtiéndose en referencia imprescindible de la vida de este recinto», comenta uno de los que compartió trabajo con este coruñés que se acaba de jubilar. Con tal motivo le organizaron una comida en la Domus, al lado del mar, como siempre, a la que acudieron muchas personas que lo aprecian y valoran, entre ellas Alberto González-Garcés , hermano del concejal y ex director del laboratorio de Vigo.
Las asociaciones de padres de los colegios Montespiño y Peñarredonda entregaron ayer su premio anual a Javier Vidal-Quadras Trías de Bes «en agradecimiento a su gran labor educativa al servicio de la orientación familiar», dicen los promotores del galardón. La entrega del mismo tuvo lugar anoche en la Fundación Caixa Galicia al término de la conferencia titulada ¿Crisis? Las posibilidades de la familia, que pronunció el conocido abogado y escritor para cerrar un ciclo de charlas dedicadas a la educación.
En la galería Primera planta, en la calle Real 34, exponen de manera conjunta una viguesa residente en Madrid, Viruka Barreras , y un artista de Benavente, José Carlos Guerra . «Además de los cuadros de estos dos pintores mantenemos la muestra de joyas y bisutería de Victoria Montero , Cooklook y 2n de Niní», explica la propietaria del espacio de arte, Flor Pérez Ferreiro . Un día artístico.